El Ayuntamiento pretende librar Méndez Núñez del botellón antes de solicitar que sea BIC

22 septiembre 2019 A Coruña.- Los menores multados por hacer botellón descendieron un 90% en los dos últimos años Méndez Núñez es el lugar de reunión de jóvenes para hacer botellón des
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La ejecutiva de Inés Rey está decidida a implantar su particular versión de la “ley seca” en los jardines de Méndez Núñez y vencer allí donde otros gobiernos locales perdieron o simplemente decidieron no presentar batalla. El objetivo es eliminar o reducir el botellón antes de solicitar a la Xunta que la zona verde sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Y para eso cuenta con un plan (que por ahora mantiene en secreto) pero que implica necesariamente aumentar la presión policial, algo que puede no ser tan sencillo como esperan los socialistas. En todo caso, la persecución del botellón de Méndez Núñez “Se va a hacer de una forma más radical”, advierten desde María Pita

El problema es que, técnicamente, y a pesar de las declaraciones públicas de la propia alcaldesa al respecto, beber alcohol en la vía pública en A Coruña no es delito. El Gobierno local se aferra a su interpretación de la ley de protección de seguridad ciudadana de 2015 que señala que estará prohibido el consumo de bebidas alcohólicas “cuando perturbe gravemente la tranquilidad ciudadana”. La cuestión es cómo el botellón de Méndez Núñez puede perturbar gravemente la tranquilidad cuando se encuentra lejos de cualquier vecino al que pueda molestar. Fuentes municipales se muestran optimistas al respecto de la interpretación: “Grave es lo que decida la Policía Local, que para eso tiene una placa”.

Es por ese motivo que la Policía Local lleva semanas apoyándose en las ordenanzas municipales para sancionar por ejemplo, a los menores que son descubiertos consumiendo alcohol o a los bares que permiten que sus clientes salgan a la calle copa en mano o incluso a los que ensucian la calle  orinando, lo que perjudica “el ornato público”. El fin de semana pasado, por ejemplo, se multó a una veintena de personas por ese motivo, pero ninguna por consumir alcohol.

Alabanzas y críticas

Es con esta táctica con la que la Policía Local lleva varias semanas aumentado su presencia en la zona de ocio nocturno del centro, sobre todo en la calle Vista, donde el público acostumbraba a traer su propia bebida y reunirse en torno a los bares, lo que ha suscitado al mismo tiempo las quejas de los hosteleros y las alabanzas de los vecinos, lo que demuestra lo difícil que es mantener un equilibrio cuando se trata de seguridad ciudadana.

Con tantos controles, el Ayuntamiento espera enviar un mensaje al público que acude a disfrutar al centro. “La idea es que los jóvenes, sobre todo los menores dejen de beber en la calle”, insisten las fuentes municipales. Pero que los adultos se reúnan para beber en grupo es más difícil. Otra cosa sería que los jardines de Méndez Núñez fueran Zona de Especial Protección (ZEP) como se convirtió en su día la plaza del Humor, pero fuentes policiales apuntan a que si se elimina de esta zona verde, el botellón se desplazaría a otro o otros puntos.  

Un dictamen en siete años

Por otra parte, nada garantiza que el Ayuntamiento consiga declarar BIC a esta emblemática zona verde, porque no es la primera vez que los socialistas lo intentan y fracasan: durante el bipartito de Javier Losada  se solicitó en el 21 de agosto de 2007 también para acabar con el botellón. Pero ya entonces, el Gobierno local reconoció que la declaración pone en manos de la Administración autonómica las condiciones de conservación, así que lo que obliga es a transmitir a la Xunta las acciones que se lleven a cabo en este espacio para evitar que se deteriore o degrade.

Tras muchos años de peticiones y de denuncias entre partidos, alegando que el expediente se mantenía parado, la Xunta denegó la calificación de BIC a Méndez Núñez en junio de 2014. El Gobierno gallego subrayaba que considera que el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) le otorgaba suficiente protección a los céntricos jardines, al incluirlos dentro del conjunto histórico.

Esta decisión se tomó cuando aún era alcalde el popular Carlos Negreira, de manera que el dictamen puede ser igualmente desfavorable ahora o incluso puede demorarse hasta finalizar el mandato.

El Ayuntamiento pretende librar Méndez Núñez del botellón antes de solicitar que sea BIC