Más habituales que los catarros

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  Reportaje de marta garcía márquez

música cancelaciones de conciertos

Un promotor, una gira mal planteada o lo que es peor, problemas de salud. Lo cierto es que las cancelaciones de conciertos empiezan a ser tan habituales como los catarros y, en general, el hecho de tener una prueba física como la entrada en las manos no es aval suficiente para garantizar que ese día y a la hora estipulada, uno va a poder escuchar a su cantante favorito en directo.
La mayor parte de las veces la frase escogida por los promotores musicales es que la supresión del espectáculo se debe a lo que ellos definen como “una reestructuración de agenda”. Esta frase sonó la primera vez que Diego el Cigala anunciaba que el 27 de mayo, tal y como estaba previsto, no habría fusión entre flamenco y tango. En aquella ocasión, el cantaor posponía su puesta en escena hasta el 23 de julio.
Sin embargo y a falta de veinte días para el evento, el IMCE se hacía eco de la decisión del madrileño e informaba de que el multiusos no iba ser testigo, por lo menos en los próximos meses, de la versión con palmas de “El día que me quieras” o “Tus ojos se cerraron”, después del intercambio cultural que protagonizó Diego el Cigala junto a Andrés Calamaro, Néstor Marconi y Juanjo Domínguez, que terminó en un gran concierto en el Gran Rex de Buenos Aires.
Los que tampoco se escucharon bajo cubierta el 21 de mayo fueron los temas de Dani Martín en solitario. “Pequeño” sonó, eso sí, en los aledaños del Coliseo porque el autor de “Peter Pan” no entendía la decisión unilateral del promotor Bibiano Morón, que le notificaba con tan solo 48 horas de margen que después de Vigo, tenía que continuar recto para Madrid sin hacer escala en A Coruña.
El cantante no quiso dejar en ayunas a sus fans y se plantaba el mismo día por la mañana para repasar en modo íntimo los éxitos de su primer trabajo sin El Canto del Loco.  Desde Articket, alegaban que la decisión tenía que ver con el último partido de liga que enfrentaba al Deportivo y el Valencia y donde el equipo blanquiazul se jugaba la permanencia en primera división. En este caso, Martín aseguraba sentado en su silla de plástico que no habría un segundo intento porque el concierto estaba para ese día y punto.
Cerca de 500 personas pudieron disfrutar de sus canciones a menos de diez metros de distancia y el vocalista se subió a la furgoneta de vuelta a casa con la sensación del deber cumplido.
La última de las cancelaciones sorprendió a los coruñeses tan solo cuatro días antes del show. Mónica Naranjo aplazaba el concierto de este fin de semana en el Palacio de la Ópera aquejada de una laringitis. Según la productora, Alaia Productions, la propia artista llevaba arrastrando la infección desde el pasado 6 de julio,  que actuaba en Málaga. A pesar de que quiso seguir adelante con la gira, fue después del directo que dio en Palma el 9 de julio cuando los médicos le aconsejaron reposo durante diez días.
Mónica Naranjo pospuso también el directo de Vigo fijado para un día antes, el 15, pero a diferencia de A Coruña, la artista ya tiene reservada una segunda fecha para la ciudad olívica, el próximo 26 de noviembre. De esta forma, el público tendrá más tiempo para pasar por lo taquilla en una época de crisis, en la que nadie está dispuesto a derrochar en cultura. Los espectadores se lo piensan y mucho.


 

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