La racanería castiga al Fabril

Juanje, extremo del Fabril, trata de recuperar el balón después de un despeje de José Alonso, lateral de la Cultural y Deportiva Leonesa | Pedro Puig
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FABRIL - CULTURAL: 1-2

El Fabril jugó uno de sus peores partidos de la temporada ante la Cultural, pero será capaz de justificar su horrendo fútbol con cuatro factores: enfrente estaba el máximo favorito al título, el equipo estuvo una hora por delante en el marcador, Carlos López pudo hacer el 2-0 con un tiro al larguero y la remontada leonesa se culminó con un gol a balón parado en el tiempo de prolongación de la segunda parte. 


Desde el pitido inicial, el filial del Deportivo, el vigente subcampeón del grupo 1, manifestó su temor ante la Cultural, independientemente de que Pellicer sentase a Quique Fornos, el central con mejor salida de balón de la plantilla, para que Gaizka, el más alto, ocupase el lugar al lado de One. Pese al miedo ante la Cultural, el Fabril cuenta con futbolistas de talento y, a no ser que los sienten o los dejen fuera de la convocatoria, son capaces de exteriorizar sus cualidades. Y así llegó el gol antes del cuarto de hora de partido.


Gaizka recuperó la pelota en el medio del campo tras un mal pase vertical de la Cultural y a un toque, con la derecha, le dio el balón a Gandoy, que controló ante dos contrarios, recortó y metió el esférico entre los dos adversarios. Le llegó a Montiel, que recepcionó con la derecha, provocó a Nicho, central zurdo que abandonó la línea totalmente a destiempo, y dio un último pase entre central y lateral derecho buscando a Uxío. El ‘9’ del Fabril hizo un control orientado hacia delante con el exterior de su bota derecha, midió los pasos –izquierda, derecha y en el último pisó con la zurda– y golpeó el cuero con la derecha buscando el palo alejado. Palatsi, portero de la Cultu, sabía que dirigiría la pelota hacia ese lado pero el remate fue tan ajustado que no llegó a tocarla pese a que estiró al máximo su brazo izquierdo. Dio en el palo y entró. 


Antes del gol, Montiel había tirado a la escuadra obligando a Palatsi a realizar una parada de nivel. Después del gol, en el minuto 15, un cabezazo de Uxío a bocajarro también hizo que el guardameta visitante ejerciese de salvador. La dignidad, en el juego (y solamente en el juego), duró un cuarto de hora. A partir de ahí, el Fabril dio unos cuantos pasos atrás, los que le permitía la geometría, y dejó a la Cultural hacer con el partido lo que le saliese de lo más profundo. En la última media hora de la primera mitad, el equipo de Víctor Cea, que pasó de entrenar al Unión Adarve (el Huesca) a hacerlo en la Cultural Leonesa (Real Madrid) optó por el juego directo, en el que Aridane es poderoso pero One no se queda atrás. Merodeó la portería de un Pedro López que jugó su peor partido de la temporada, pero sin llegar a concretar sus ocasiones. 

La Cultural, un rodillo

En toda la segunda mitad, salvo unos segundos –no más de 100– de intentos del Fabril al contraataque y de un tiro de Carlos López desde su casa, que nada tenía que ver con la temerosa propuesta del filial, la Cultural fue un rodillo. Josep Señé, que bien podría haber jugado a la pata coja porque se movió andando, fue una auténtica pesadilla para un equipo que fue un desastre a nivel defensivo, tanto dentro como fuera del área. Señé recibía una y otra vez ente líneas, totalmente solo. A cámara lenta y sin forzar, le llegaba la pelota de un lado y la llevaba al otro. 


Ni al entrenador, ni al segundo, ni al preparador físico, ni al delegado. A ninguno se le ocurrió, puestos a meter el culo en su propia portería, reforzar el centro del campo para entorpecer la circulación de balón del rival, al que le entregaron la pelota por completo. Tras el descanso, la Cultural dejó a un solo futbolista como mediocentro defensivo y a dos por delante, uno de ellos Señé. El Fabril ‘respondió’  a esa variante táctica con un cambio de cromos y, además, del mismo perfil. Pellicer sacó a Uxío, el mejor, y le metió el marrón a Pedro, que no hizo nada. Las otras sustituciones también fueron hombre por hombre, sin atisbo de reacción.


Después del tiro de Carlos, al larguero, en el minuto 60, la Cultural pisó un poco más el acelerador y descompuso por completo al Fabril que, por cierto, no alteró el inamovible 1-4-2-3-1en todo el partido.


En el 75, Señé abrió a la izquierda para Hugo, Blas le dio demasiada distancia en la temporización y cuando quiso tapar su centro no llegó a tiempo. El balón fue al segundo palo, donde One, orientado hacia su portería, no llegó a desviar. Sí lo hizo Aridane, que entró con todo tras liberarse del marcaje del ‘5’ y cabecear a dos metros de la línea de gol.


En el 92, un córner ejecutado por Hugo desde la izquierda se encontró con una cantada en toda regla de Pedro López y con el cabezazo a gol del más pequeño de los que estaban en el área. Zelu castigó (1-2) la racanería del Fabril, eso sí, ante el gran favorito al título.

La racanería castiga al Fabril