El final de las obras de la cubierta de Riazor coincidirá con las municipales

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La previsión del Gobierno municipal es que las obras de reforma integral de la cubierta de Riazor estén finalizadas en mayo de 2019, mismo período en el que tendrán lugar las próximas elecciones municipales. La licitación se abrirá la próxima semana y el presupuesto final para el proyecto se va a los 8,2 millones de euros.


Si la hoja de ruta diseñada por el Ayuntamiento no sufre alteraciones, Riazor podrá lucir su nueva cara en poco menos de dos años, justo cuando tendrán lugar los próximos comicios locales.


De acuerdo a los plazos del anteproyecto expuestos ayer por los concejales Xiao Varela y José Manuel Sande, el próximo viernes se abrirá la licitación del proyecto, fase que concluirá con su adjudicación antes de que termine el año. Mientras, el inicio de las obras está previsto para mayo de 2018, momento a partir del que será necesario un año para su conclusión.


Aunque en un principio la cantidad destinada a esta reforma era de siete millones, los cambios introducidos por el Gobierno local en el proyecto hacen que se eleve hasta los 8,2 finales.


Este incremento en el presupuesto se debe a diversos aspectos. Uno de ellos es que una de las cubiertas laterales se ampliará para tapar la mitad de la grada de Preferencia Inferior, una actuación limitada por la estructura de hormigón actual. Xiao Varela explicó que se valoró que la cubierta diese cobijo a toda la zona, pero esta idea se desechó debido al importante aumento que suponía tanto en los plazos de los trabajos como en el presupuesto final del proyecto. Esta decisión fue acordada con el Deportivo, con el que José Manuel Sande destacó que existe buena sintonía.


Las zonas de techo de ambos lados del estadio serán sustituidas, mientras que las de los fondos serán solo reparadas ya que son más recientes.


Además, también se procederá a cerrar los fondos de las cubiertas de las cuatro gradas para evitar la entrada de aire y lluvia. El proyecto también incluye que la reforma permitirá contar con una estructura más liviana, que producirá mayor, y que mejorará la visibilidad desde los asientos del recinto.

Chapa y policarbonato
Otro de los puntos importantes incluidos en el anteproyecto será una variación en los materiales, ya que a la chapa actual se añadirán zonas de policarbonato. Esta modificación permitirá que se pueda acceder a la estructura con el objetivo de realizar revisiones o reparaciones sin la necesidad de emplear medios auxiliares, como sucede ahora.


La sustitución de la cubierta de ambos laterales del estadio durará tres meses y se producirá nada más acabe el próximo campeonato de liga, en mayo del próximo año. Esto provocará que el estadio esté inutilizado durante este período, ya que será necesario que las máquinas ocupen el césped de Riazor.


Cuando esta fase de la obra termine, será necesario la sustitución del césped, aspecto que también se incluye en el anteproyecto y cuyo coste está incluido en el presupuesto calculado.


Ninguno de los asientos del estadio sufrirá modificación alguna ni se verán afectados, ya que para los trabajos en la cubierta se emplearán andamios suspendidos, explicaron los ediles.

El final de las obras de la cubierta de Riazor coincidirá con las municipales