Prisión sin fianza para el acusado de matar a su hijo el Día de la Madre

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El vecino de Labañou M.J.M.M., de 42 años, detenido el lunes por la muerte de su hijo de 11 años, ingresó ayer en prisión sin fianza después de que el magistrado del Juzgado de Violencia de Género decidiera procesarle por un delito de homicidio (calificación que podría cambiarse a la de asesinato, a medida que avance la instrucción) así como otro delito contra la integridad moral de la madre, puesto que el juez avala la tesis de que el detenido mató a su hijo el Día de la Madre y arrojó el cuerpo en un monte de Oza como una forma de hacer daño a su expareja, de la que se había divorciado hace siete años.

El electricista de Labañou salió de la comisaría de la Policía Nacional en Lonzas en la mañana de ayer para ingresar en los nuevos juzgados. Allí, dos médicos forenses le sometieron a un examen psiquiátrico para determinar si estaba en condiciones de prestar testimonio. Su veredicto fue que así era, pero no sirvió de nada, porque el detenido se acogió a su derecho a no declarar. Por esa razón, el presunto parricida estuvo apenas doce minutos en la sala del Juzgado de Violencia de Género. Alrededor de las dos y media de la tarde, partió en un furgón de la Guardia Civil camino a prisión.

Sin confesión de culpa
En cuanto a su defensa, no recaerá en un abogado de oficio, como se pensó en un primer momento dado los escasos medios de los que dispone el presunto parricida, puesto que un letrado se ofreció para ejercer su defensa. De momento, su negativa a declarar viene a confirmar la declaración del miércoles del delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, en la que señaló que, aunque el acusado guió a los agentes de la Policía Nacional que lo detuvieron hasta el monte de A Barra (Oza-Cesuras) donde se halló el cadáver del menor, no se llegó a dar una confesión de culpabilidad en toda regla.

Sin embargo, los agentes de la Policía Nacional sospechaban tras la denuncia de su madre, a la que el detenido no le había entregado su hijo en la tarde del domingo, como habían acordado, que podía haber cometido un grave delito. En su contra figuraba su historial: una denuncia por coacciones que se remonta a 2008 y que acabó en una orden de alejamiento que se prolongó hasta 2013. La expareja también presentó otra denuncia a raíz de unas amenazas a través de las redes sociales que acabó sobreseyéndose por falta de pruebas.

Pero el acto que presuntamente cometió el domingo fue mucho más allá. De esa manera habría cumplido una supuesta amenaza: la de darle a la madre donde más dolía.

Prisión sin fianza para el acusado de matar a su hijo el Día de la Madre