Comerciantes del Orzán se unen para exigir la reforma de edificios en ruinas

varios miembros de la asociación se reunieron para mostrar el estado de abandono del barrio patricia g. fraga
|

Hartos de ver como el barrio se deteriora sin que nadie le ponga remedio, una veintena de comerciantes y empresarios del Orzán han creado una nueva asociación para exigir al Ayuntamiento la recuperación de diversos inmuebles abandonados que generan una imagen decadente del barrio. El colectivo cree que si se rehabilitan aquellos edificios en estado ruinoso se reactivarían los paseos por la zona, mejorando la economía del barrio y de sus propios negocios.

“Pediremos al Ayuntamiento que remodele y limpie los edificios antiguos”. Ese será el leitmotiv de la recién creada Asociación de Profesionales y Empresas Comerciales del Orzán (APEO) puesto que, como explica su presidenta Esther Andrés, “nació al ver que la calle de Cordelería está un poco abandonada”.

Su primera bandera, por tanto, será conseguir un lavado de imagen para el Orzán antes de centrarse en los asuntos puramente comerciales porque, opinan, un tema está totalmente ligado al otro.

Pese a existir otra agrupación de comerciantes (la Asociación Soho Orzán) y a tener previsto colaborar en proyectos futuros, los empresarios se quejan de que más allá del mercadillo que se celebra en la calle del Orzán el barrio está abandonado. En opinión de Andrés y de sus compañeros, el hecho de que gran parte de los inmuebles del entorno presenten un aspecto “ruinoso” provoca que la gente haya dejado de comprar allí así como que otros emprendedores descarten establecer sus negocios.

 

un primer caso concreto

Desde APEO aseguran que, de recuperar el aspecto urbanístico, la economía volvería a fluir en la zona por lo que insisten en que su intención es solicitar al Ayuntamiento “que reforme los edificios antiguos y destartalados”.

Aunque en la recámara tienen otras solicitudes más sencillas como “que se mejoren los puntos de luz y se limpie la zona”, las exigencias empezarán por las propiedades que ocupan los números 25 y 26 de Cordelería, respecto a las cuáles han reclamado “que se retiren los andamios” que llevan meses instalados sin uso aparente.

No obstante, son conscientes de que todos estos cambios serán “lentos” porque cada retoque en una fachada debe contar con el consentimiento del dueño del inmueble, pues en el caso contrario incluso el Ayuntamiento podría enfrentarse a alguna denuncia. Ellos están dispuestos a colaborar en la limpieza con la subvención de comercio que les correspondería –nacieron en septiembre pero han comenzado a moverse con fuerza este año– pero invitan a unirse a nuevos comerciantes porque “cuánta más fuerza para pedir reformas se haga mejor”.

 

Comerciantes del Orzán se unen para exigir la reforma de edificios en ruinas