Los núcleos rurales del municipio resisten la bajada del padrón pero sufren con la expansión de la ciudad

|

Que A Coruña ha perdido población en los últimos años no es ningún secreto. Mucha gente emigró para buscar oportunidades laborales y otra se mudó al área metropolitana atraída por los precios más competitivos de la vivienda. Sin embargo, la ciudad todavía puede presumir de conservar muchos núcleos rurales donde el ritmo de vida es más pausado.
En general, la convivencia entre los residentes en entornos como Palavea, Mesoiro, As Xubias o la parte más antigua de Eirís con los de los edificios se adaptó a medida que se fue construyendo y se asumió que pronto llegarían nuevos vecinos. Por ello, unos y otros coruñeses se llevan bien aunque a veces tenga ciertos inconvenientes la existencia de dos tipos de vivienda muy distintos en un solo espacio.
En donde hubo más quebraderos de cabeza, y aún los hay en algún caso, fue en Feáns o en Eirís y Castro de Elviña. En el primero costó asumir el aspecto que iba a tener el polígono de nueva construcción de Novo Mesoiro. El presidente de la asociación vecinal, José Ramón Cernadas, recuerda que tuvieron sus “reticencias” y que llegaron a presentar alegaciones porque se esperaban unos edificios orientados de otra manera y más ecológicos y sostenibles. Sin embargo, la mudanza masiva tuvo cosas positivas como el incremento de los servicios. En Eirís y Castro de Elviña, sobre todo en este último caso, hay más inquietudes por los problemas que ha causado la construcción del Parque Ofimático. En As Rañas, Manuel Vales recuerda que los inconvenientes llegaron de la mano de unas infraestructuras que los cercaron.
La calidad de vida mayor que en el espacio más urbano contrasta con este tipo de cuestiones y la carencia de algunos servicios básicos. Si en puntos de la Ciudad Vieja está pendiente la llegada de internet, es lógico que las reivindicaciones del rural sean casi incontables.
Pero el Consistorio afirma que no puede afrontar todo por los planes que otras administraciones habilitaron para el rural. l

Los núcleos rurales del municipio resisten la bajada del padrón pero sufren con la expansión de la ciudad