La localización del campo de tiro y la subasta de la Batería de Praderas

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Como es sabido, durante mucho tiempo en el camino de la Torre de Hércules se hallaba un campo de tiro para experimentar a los reclutas en su ejecutoria del disparo cuando estos se incorporaban a filas. Hay que tener en cuenta que las obligaciones militares eran muy exigentes y la duración del periodo en filas era de más de cuatro años, incluso hay quienes han prestado servicio por espacio de siete años con sus obligaciones militares, caso de las guerras de Cuba, Filipinas, África y de la contienda desgarradora de nuestra última Guerra Civil, digo última debido que desde 1823 a 1936 España vivió el horror de cinco guerras civiles. Algo nunca deseable y que debe ser desterrado para siempre de nuestro presente y también futuro.

Así que en el 20 de diciembre de 1880 se da lectura, por parte del Pleno Municipal, de un oficio del Capitán General de Galicia, José Chacón Fernández, de fecha 9 del actual, quien remite un plano del terreno situado al extremo norte de la pequeña península en que se halla enclavada la Torre de Hércules, el cual se considera a propósito para la instrucción del tiro al blanco, para utilizarlo como campo de maniobras y escuela práctica de trabajos de fortificación, a fin de que esta municipalidad acuerde lo conveniente para que se ponga a su disposición con el indicado objeto.

También se ve en esta misma sesión el informe de las comisiones de Hacienda y Policía, exponiendo la imposibilidad de proporcionar el mencionado terreno que se pide por las poderosas dificultades e inconvenientes que refiere, pero que de las averiguaciones que practicaron para satisfacer el deseo de S E. resulta que en el inmediato distrito de Santa María de Oza, a una distancia menor de ocho kilómetros, existe un terreno costero de aprovechamiento cuya adquisición podrá hacer el ramo de Guerra de la Hacienda pública si lo conceptúa como bueno.

El Ayuntamiento acordó que quede todo sobre la mesa para que puedan enterarse detenidamente los señores concejales y resolver en otra ocasión lo que corresponda.

Otra parcela

En la posterior sesión del 27 del mismo mes queda aprobado el referido informe por parte del Ayuntamiento y, en virtud del mismo, se pasa contestación al Capitán General indicando que sin perjuicio de continuar sus diligencias y gestiones en busca de un terreno en la citada península de la Torre de Hércules que, aunque no de las dimensiones que señalan en el plano, pueda ser utilizado para la instrucción del tiro al blanco. Ello equivalía a dejar sin efecto lo indicado sobre el terreno de Santa María de Oza.

El lunes 2 de octubre de 1882, en un comunicado del Gobernador Militar de fecha 29 de septiembre, pide se le manifieste si la instrucción del tiro al blanco que tienen que efectuar los quintos con licencia limitada podrá ejecutarse colocándose los tiradores en la glorieta de la carretera de la Torre de Hércules y el blanco en la punta Herminia. En caso afirmativo, también si el municipio está dispuesto a indemnizar a los propietarios de aquellos terrenos si exigiesen esta indemnización.

El Ayuntamiento acordó se manifestase a dicha autoridad que no tiene inconveniente en sufragar el importe de la indicada indemnización, siempre que los propietarios o llevaderos de los terrenos convengan en permitirles la ocupación de los mismos para el expresado ejercicio, con los cuales arregle la Alcaldía el oportuno convenio. Por lo que el campo de tiro quedó instalado en la llamada Punta Herminia.

Con el tiempo y, sobre todo, la reducción de los efectivos militares de la plaza coruñesa, este campo de tiro regresó a manos del Ayuntamiento a finales del siglo XX. Hoy es una senda peatonal de sumo interés para los coruñeses, para disfrute de un recorrido en la zona del entorno del faro milenario de Hércules.

Subasta de terrenos

En fecha del 16 de marzo de 1964 y a propuesta de la Comisión de Obras Públicas, y de conformidad con el criterio corporativo de adquisición sustentado por acuerdo plenario de fecha 1 de febrero del corriente año, el Ayuntamiento Pleno acuerda: “Se concurra por parte de este Ayuntamiento a la subasta convocada por el Ministerio del Ejército, Junta Central de Acuartelamiento, para la enajenación de los terrenos correspondientes a la antigua Batería de Praderas, enclavada en la península de la Torre de Hércules, con una superficie aproximada de 18.650 metros cuadrados, por el precio de licitación de 279.750 pesetas, dando así efectividad al acuerdo de adquisición de los referidos terrenos”.

“Facultando ampliamente a la Alcaldía-Presidencia para la firma de cuantos documentos y escrituras sean precisas para concurrir a la licitación y formalizar, en su caso, las de la adquisición de los terrenos que se señalan. Que por la Intervención Municipal de Fondos se habilite el crédito preciso para constitución de la fianza exigida y sufragar los gastos que la concurrencia a dicha licitación produzca”, reza el documento de dicha sesión.

Las propiedades militares desde tiempo atrás se lograban solo mediante permutas entre instituciones o bien por venta en subasta pública, que es el caso de esta batería de Praderas, cuyos terrenos fueron cedidos en el tiempo y para su posterior recuperación es preciso destinar el importe en que los tasa el departamento para su enajenación. En este proceso siempre tendrá preferencia en la puja el Concejo o Ayuntamiento.

La localización del campo de tiro y la subasta de la Batería de Praderas