
Los actos religiosos con motivo de las celebraciones de Santiago Apóstol contaron ayer con un escenario espectacular un año más, gracias a la mano de los voluntarios que crearon las alfombras florales en el entorno de la iglesia de Arteixo.
Como es tradición, después de la misa solemne, la banda de música de Santiago Apóstol acompañó por las alfombras florales a la procesión.
Más allá de los actos religiosos, la comisión de fiestas volvió a ofrecer a vecinos y visitantes un programa de lo más completo. La jarana comenzó a las doce del medio día con una exhibición de tango en el anfiteatro a cargo del grupo Milonga que, además, se encargaron de dar unas lecciones del baile argentino por excelencia a los que se acercaron por las inmediaciones del paseo fluvial.
La sesión vermú contó con la orquesta Alarma, que amenizó la jornada en el campo de la fiesta desde las dos de la tarde. El centro cívico acogió “Mamma mía” para completar un cartel festivo que concluyó con verbena a cargo de Alarma y Ciclón.
Aunque la organización tenía previsto que las distintas actividades se sucediesen entre el martes y el jueves, la colaboración de vecinos, comerciantes y empresas de Sabón, así como la subvención municipal, les ha permitido ofrecer una última jornada de fiesta en forma de verbena y que contará con una orquesta sorpresa.
Todas estas actuaciones, así como el concierto Los Suaves –plato fuerte de los festejos– contaron con un presupuesto de unos 70.000 euros, algo más de lo que solían gastarse en ediciones anteriores. n




















