La “injerencia” que supone un sindicato de curas preocupa a la Conferencia Episcopal

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  La Conferencia Episcopal Española (CEE) expresó ayer su preocupación por la decisión del Tribunal de Estrasburgo de permitir a unos curas rumanos formar un sindicato en contra de su diócesis por considerar que “afectaría negativamente” al ejercicio de la libertad religiosa.

La CEE explicó que, si se ratificara, la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos “afectaría negativamente a la autonomía y a la específica organización y funcionamiento de las Iglesias y Confesiones religiosas”.

La advertencia de la CEE hace referencia al caso de un grupo de 31 religiosos y cuatro laicos contratados por una diócesis ortodoxa rumana que les negó el derecho a fundar un sindicato.

La justicia rumana consideró que la creación de un sindicato supone una injerencia en el funcionamiento de la Iglesia Ortodoxa. Ante dicha sentencia, el grupo acudió al tribunal de Estrasburgo, cuya Sección Tercera les dio la razón en una decisión que, según las autoridades religiosas, implica que la libertad religiosa queda supeditada al orden público.

La “injerencia” que supone un sindicato de curas preocupa a la Conferencia Episcopal