Los Reyes y los Príncipes expresan su pesar por la pérdida de un "amigo cercano"

Los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía, acompañados por Nelson Mandela, entonces presidente de Sudáfrica, y de su esposa, Graca Machel, durante una recepción en la embajada de España en Ciudad del Cabo en 1999. EF
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Los Reyes y los Príncipes de Asturias han enviado hoy telegramas de condolencias por la muerte de Nelson Mandela al presidente sudafricano, Jacob Zuma, en los que expresan su "tristeza y consternación" por el fallecimiento de un "amigo cercano" y una "figura clave de la Historia".

Según han informado a Efe fuentes de la Casa del Rey, el embajador español en Sudáfrica ha trasladado ambos mensajes, en los que don Juan Carlos, doña Sofía y los Príncipes manifiestan su dolor por la pérdida de "un amigo cercano que nunca olvidaremos", según califican a Mandela, a quien definen como "una figura clave de la Historia, un hombre con espíritu de lucha, en busca de la libertad, la justicia y la paz entre los pueblos".

Tanto los Reyes como don Felipe y doña Letizia expresan asimismo en estos telegramas todo su "apoyo y cariño" a la viuda de Mandela, Graça Machel,

El histórico defensor de los derechos humanos hoy fallecido y su viuda han mantenido durante décadas una estrecha relación de amistad con la Familia Real española, a partir del premio Simón Bolívar, otorgado en 1983 por la UNESCO, que don Juan Carlos compartió con un Mandela aún encarcelado en Ciudad del Cabo.

En 1992, el líder del Congreso Nacional Africano recibió en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, compartido con el entonces jefe de Estado sudafricano, Frederick de Klerk, y, en mayo de 1994, don Felipe asistió en representación de España a la histórica ceremonia con la que Mandela se convirtió en presidente de la nueva Sudáfrica.

Durante la solemne ceremonia de entrega del Premio Príncipe de Asturias celebrada el 31 de octubre de 1992, el Heredero de la Corona española rindió homenaje a la "valerosa tarea" de Mandela y De Klerk, de quienes elogió el coraje que les hizo protagonizar "uno de los más hermosos ejemplos de cómo la buena fe y la generosidad transforman la soledad en compañía y la violencia en paz".

Mandela y Machel fueron anfitriones de los Reyes en su primera visita oficial a Sudáfrica, en febrero de 1999, un viaje que permitió a don Juan Carlos y doña Sofía trasladar directamente el pleno apoyo de España al proceso de transformación abierto en Sudáfrica, tomar contacto con la población más desfavorecida y conocer los lugares emblemáticos de la lucha "anti-apartheid".

En este contexto destacó la visita a la prisión de Robben Island, frente a Ciudad del Cabo, donde cumplieron condena los líderes de la lucha contra la segregación, entre ellos el propio Mandela, quien acompañó a los Reyes en un recorrido por las instalaciones del antiguo penal, convertido en museo, donde pasó 18 de los 27 años que estuvo preso por luchar contra la segregación racial.

"Cuando se viene a Robben Island, uno entiende lo que ha significado estar aquí; conociendo al presidente Mandela, su trayectoria y su pensamiento, uno quiere decir al mundo lo que significa la libertad en todos los sentidos", fue la dedicatoria que escribió en inglés don Juan Carlos en el libro de honor del museo.

La buena sintonía existente entre los Reyes y el matrimonio formado por Nelson Mandela y Graça Machel quedó de relieve a lo largo de toda la visita, marcada por continuos gestos de amistad y elogios mutuos.

Mandela recibió a don Juan Carlos con palabras dedicadas a destacar sus esfuerzos en favor de la democracia, los derechos humanos y la búsqueda de soluciones pacíficas para resolver las diferencias políticas de un modo que constituía "un ejemplo para el mundo", al tiempo que ensalzó a doña Sofía por su "defensa activa de las causas humanitarias en los distintos continentes".

Por su parte, el Rey definió a Mandela como "ineludible referente moral" para el siglo XX, cuyo nombre es "sinónimo de libertad, dignidad y generosidad" -"ni el mundo ni Sudáfrica olvidarán nunca la deuda moral" que tienen con él, subrayó-, y alabó igualmente la labor de Machel, premiada también con el Príncipe de Asturias de Cooperación por su defensa de la infancia y la dignidad de la mujer.

En mayo de 2004, con 85 años y enfermo de cáncer de próstata, no quiso dejar de estar presente en la boda del Príncipe de Asturias con doña Letizia en Madrid, donde llegó del brazo de su esposa, ayudado por un bastón y con visibles muestras de las dificultades de movimiento que le ocasionaban su delicado estado de salud.

El pasado abril, casi tres años después de su última aparición pública y ya hospitalizado, su esposa, Graça Machel, acudió desde Sudáfrica a Mozambique para poder reunirse en la capital de su país natal con doña Sofía -con quien colabora en diversas iniciativas humanitarias y de investigación- antes de que la Reina regresara a Madrid.

Los Reyes y los Príncipes expresan su pesar por la pérdida de un "amigo cercano"