Fomento contempla un carril VAO para Lavedra que llega al centro de la ciudad

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La remodelación de Alfonso Molina que proyecta el Ministerio de Fomento contempla la ampliación de la avenida en un carril que permitiría que llegasen al centro de A Coruña el transporte público y los vehículos con más de un ocupante. Este carril VAO (Vehículos de Alta Ocupación) respaldaría la idea de impulsar la movilidad sostenible –que se propone desde el departamento de Ana Pastor y que está en sintonía con el anterior equipo de gobierno municipal, con el que acordó la reforma–, toda vez que facilitaría la circulación de los autobuses y los taxis y daría preferencia a los coches y motos en los que circulase más de una persona.
La mejora del nivel de servicio y la racionalización del tráfico es el primero de los objetivos que persigue el ministerio con la ampliación del Lavedra y la reordenación de los carriles. En lo referente al primer punto, según su proyecto, la vía podría pasar del actual nivel E (caracterizado por la velocidad reducida, la formación de largas colas y la imposibilidad de hacer adelantamientos) al nivel D (que limita las colas a puntos concretos y determina que la vía permite realizar adelantamientos).
En cuanto a la organización del tráfico, el trazado de los carriles hace que la distribución de la circulación se haga antes del tramo urbano final. Para ello, el plan contempla se remodelación de la actual salida hacia el puerto interior a través del túnel de Os Castros ubicada a la altura del barrio de Matogrande y la creación de una salida hacia la Tercera Ronda y el polígono de A Grela a través de la rotonda de San Cristóbal, que se conectaría con Lavedra a través de un lazo.
Estas actuaciones se completan con la creación de carriles de servicio para la entrada y salida del tronco de la avenida. Así, se contempla un carril directo hacia el polígono de Pocomaco y otro hacia la glorieta de Matogrande, una entrada a la zona del concesionario de Seat, un acceso al Elviña y el campus universitario, otro bien a la iglesia de San Vicente de Elviña bien a la Zapateira y un último acceso al colegio Maristas –la separación del tráfico de entrada de la AP-9 y de este ramal hacia el centro educativo se realizaría con una barrera rígida–.
   La seguridad vial es la segunda meta del proyecto de Fomento, que aborda con la eliminación del conocido como “trenzado”, el cambio de carril obligado cuando los coches procedentes de la N-550 y del puente de A Pasaxe que diariamente acceden a la carretera de Pocomaco, se encuentran con los coches provenientes de la autopista que se dirige al centro de A Coruña. 
Un nuevo enlace entre la AP-9 y Alfonso Molina a la altura de Palavea, así como el acceso directo a Pocomaco eliminarán las situaciones de peligro que sufren los conductores en los tramos en los que la densidad de vehículos provoca numerosos alcances.
La protección se refuerza además con la previsión de mejorar los sistemas de contención actuales y con la ampliación de los arcenes exteriores a dos metros y medio, lo que supone cincuenta centímetros más que ahora. 
El tráfico peatonal y los ciclistas también tienen su espacio en el planteamiento del ministerio para la avenida de entrada a la ciudad. El proyecto prevé la incorporación de sendas peatonales en ambas márgenes de Lavedra, comunicadas por dos pasarelas, y la colocación de aceras en varios puntos del trazado.
 Las sendas peatonales pueden emplearse como plataforma compartida entre viandantes y ciclistas, en una solución similar a la planteada en la red ciclista metropolitana impulsada por la Diputación.

Fomento contempla un carril VAO para Lavedra que llega al centro de la ciudad