El estado del muro principal de Santo Domingo exige una actuación urgente

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Hace años que Manuel Rodríguez Rodríguez reclama el pintado de la fachada principal de Santo Domingo. Tantos que, desde entonces, en el templo se han ejecutado al menos otros dos proyectos básicos para la conservación de la iglesia del antiguo convento: uno, sufragado por la propia parroquia, que consistió en la renovación del sistema de electricidad e iluminación, y otro, el acondicionamiento de uno de los laterales, que afrontó la Xunta.

El párroco betanceiro reconoce que Santo Domingo “no tiene el valor patrimonial de Santiago, Santa María o San Francisco”, pero acoge algunos de los actos más importantes de las celebraciones patronales, como la Función del Voto a San Roque. Además, “concentra gran parte de la actividad de nuestra comunidad”, explica Rodríguez. Pero nadie quiere saber nada de su fachada que, por contra, es una de las primeras imágenes que contemplan los turistas que se acercan a Betanzos.

En los últimos meses, la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural advirtió de la delicada situación del edificio, sobre todo del campanario. Pero, al mismo tiempo, la tesitura económica del país y los “recortes” hacen casi imposible una actuación de la Xunta.

 La fachada es la                   tarjeta de presentación
de la ciudad para                   miles de visitantes

Criterios > Así, mientras para el sacerdote, la situación tiene fácil solución, ya que el consistorio dispone de los andamios necesarios y solo tendría que aportar la pintura, para el Ayuntamiento de Betanzos existen otras alternativas para adecentar Santo Domingo.

La opinión vecinal al respecto no es unánime, aunque el templo es, desde la desaparición de la antigua Capilla de San Roque, el refugio del patrón de la Ciudad de los Caballeros, y el lugar “elegido” por el Globo de Betanzos para “descansar” en la tarde del 16 de agosto y “encomendarse” al cielo antes de salir a O Campo.

Los betanceiros que defienden la idoneidad de una intervención por parte de la administración local señalan que, sea cual sea la titularidad del edificio, la iglesia del antiguo convento de Santo Domingo es la tarjeta de presentación de la ciudad para miles de turistas que, cada año, se acercan hasta la capital de As Mariñas.

El Convento de Santo Domingo se levantó sobre un solar ocupado por una antigua capilla en el siglo XVI. El altar mayor es el más artístico del templo, con un retablo que centra un fresco de la Virgen de la Asunción y las imágenes del Carmen, de Santo Domingo y Santo Tomás. El 28 de agosto de 1835, expulsados los dominicos de la ciudad por la desamortización, la iglesia pasó a manos de la parroquia de Santiago y el convento pasó a ser propiedad municipal. Ahora, este ala acoge el Alfonsetti, la Biblioteca Castelao y el Museo das Mariñas.

En cuanto a la torre, de estilo barroco, se dice que en ella trabajó Domingo de Andrade, todo un exponente de la arquitectura de la época, autor de la torre de la Berenguela de Santiago.

 

Angustia > En relación con la arquitectura religiosa de la ciudad, esta semana, la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural sacó a licitación por 138.000 euros la rehabilitación del Santuario de Nuestra Señora de la Angustia, en el lugar de Illobre, en la antigua parroquia de San Pedro de Viña. Los trabajos anunciados serán cofinanciados en un 70% con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).

En los últimos años se realizaron obras de mejora en Santiago, donde se invirtió casi medio millón de euros, en San Francisco, en Santuario de Os Remedios y San Esteban de Piadela.

 

El estado del muro principal de Santo Domingo exige una actuación urgente