“He conseguido tener una vida idónea, que es lo que persigue todo ser humano”

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el gran wyoming presentador y músico

El presentador más irreverente de la televisión llega a la ciudad para presentar al público coruñés su faceta menos conocida: la de músico. Con ella dice completar una existencia que considera “muy afortunada” en la que, por prescripción facultativa, “nunca falta el humor”.

entrevista de nagore menayo

José Miguel Navarro Monzón, madrileño, de 56 años, licenciado en Medicina y presentador de un programa en una cadena de televisión nacional cada noche. Pocos lo reconocerían por esa descripción. Pero si hablamos de El Gran Wyoming, la cosa cambia. Este showman, presentador y cómico, saca a la luz su pasión menos conocida: la música. Ahora, guitarra en mano, recorre las salas de conciertos españolas acompañado de Los Insolventes. Esta noche recalan en A Coruña, para ofrecer un concierto en Le Club, a las 22.00 horas.
—¿Cómo está viviendo esta experiencia musical junto a Los Insolventes?
—Pues con mucha alegría. Nos lo pasamos muy bien. Estamos continuamente en la carretera con la furgoneta, actuando de bar en bar, tocando las versiones de temas que nos gustan.
—¿Es uno de esos nostálgicos del rock & roll?
—No, la verdad es que versionamos todo tipo de canciones, desde los clásicos a temas más recientes. Tenemos canciones de artistas españoles y extranjeros, desde los años 60 hasta 2010. Nos gustan temas de todas las épocas.
—Entonces, no es de los cree que el rock está desvirtuado.
—Más que desvirtuado, lo que creo es que en el rock, como en muchas cosas, ya se ha hecho todo. Si sumas todos los genios que ha habido hasta ahora es muy difícil superarlos. Si te van a comparar con Los Beatles o Jimi Hendrix, vas muy mal.
—Frente a la cámara, le caracteriza su sentido del humor y su acidez. ¿También echa mano de él en el escenario?
—El humor ayuda a la hora de dar un concierto, por supuesto. Es una actitud escénica. Yo estoy muy contento sobre el escenario.
—¿Más que frente a las cámaras?
—Es muy distinto. Disfruto mucho con la televisión, pero en un programa como el que hago ahora, que es directo, hay veces que me resulta muy difícil sacarlo adelante. Hay días que no das una, porque no sabes ni dónde tienes la cabeza. Todos tenemos un día malo en el trabajo, pero con una emisión en directo, es muy difícil que no se note. Son gajes del oficio, pero tengo que reconocer que tengo un trabajo que es único.
—¿Ser cómico ayuda en esos días negros?
—El humor es una buena herramienta para sobrevivir. Ya lo dicen los médicos internistas, que recomiendan la risa y el buen humor. Es bueno para todas las situaciones.
—¿Cree que falta humor en la televisión?
—Creo que faltan muchas cosas. Desde luego, está claro que quien hace la televisión no piensa en mí. Se hace justo todo lo contrario de lo que me gusta.
—No hablará por su programa, ni por otros de su cadena.
—No, la verdad es que en esta casa, por primera vez en mi vida, me gusta toda la gente. Hay veces que algunos colaboradores no te gustan, o te dan igual, pero aquí disfruto con todos.
—Entonces habrá visto con pena el cierre algunos programas y el adiós anunciado de Buenafuente.
—Buenafuente se va a hacer otro tipo de programas. Mantener un producto como el suyo en el late night durante tanto tiempo tiene mucho mérito. Pero lleva 20 años haciendo el mismo formato de programa y eso quema.
—¿Usted lo haría?
—Yo llevo cinco años con El Intermedio y no sé si aguantaría 20 años haciéndolo. Y eso que mi trabajo es muy cómodo. La gente piensa que soy el director del programa o que trabajo en la elaboración, pero nada de eso. La gente del equipo lleva trabajando desde las 9 de la mañana, pero yo llego, presento y me voy. Ese privilegio es el que me permite estudiar música y llevar a cabo otros proyectos con los que consigo tener una vida idónea, que es la mayor aspiración del ser humano.
—¿Y si le comunicaran mañana que su programa cierra?
—En la televisión nunca puedes hacer planes, ni contar con nada más allá de una semana. Los costes son muy elevados y si la empresa ve que pierde dinero cierran el programa y adiós.
—¡Qué buena actitud mantiene!
—Es así. Yo vengo a trabajar todos los días como si fuera el último. Cuando empezó el programa pensábamos que era muy difícil que saliera bien un proyecto de estas características en prime-time y en una cadena que empezaba de cero, pero apostamos y estamos muy felices.  
—¿Y si tuviera que embarcarse en un nuevo proyecto?
—Me gustaría poder hacer un programa parecido. Tengo la gran suerte de haber trabajado siempre en programas muy buenos, y los considero muy buenos porque son los que yo vería. No quiero pecar de engreído, pero me han propuesto otros y he dicho que no, porque no era lo que a mí me gusta hacer en televisión.

“He conseguido tener una vida idónea, que es lo que persigue todo ser humano”