Magrudis “sabía desde febrero” que sus productos tenían listeriosis

La puerta de la fábrica de la empresa Magrudis, en el Polígono sevillano de El Pino | josé manuel vidal (efe)
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El gerente del grupo Laboratorios Microal SCL, encargado de diseñar el manual del sistema de autocontrol de Magrudis y que detectó el pasado mes de febrero que una de sus piezas cárnicas tenía listeria, aseguró ante el Juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla, que investiga la causa por el brote de listeriosis producido el pasado verano relacionado con el consumo de sus productos, que la empresa sabía desde febrero que éstos estaban contaminados.

El gerente de Microal aseguró en su declaración como testigo que la empresa cárnica le encargó en el año 2015 el manual del plan de autocontrol y “algunos análisis específicos” de piezas –seis desde 2015– pero ni el seguimiento ni la ejecución del citado plan que, “posteriormente, fue modificado por Biocontrol, otro laboratorio que no estaba homologado para analizar muestras y que subcontrataba a otra”, según informaron fuentes judiciales.

Durante su declaración ante las preguntas de la jueza de Instrucción número10 de Sevilla, la Fiscalía, las defensas y acusaciones, durante casi hora y media, ratificó su primera declaración y precisó que cuando le encargaron el pasado mes de febrero el análisis de dos piezas de carne mechada avisó “en tiempo y forma” a Magrudis de la contaminación de uno de estos productos por la bacteria “listeria monocytogenes”.

Todo ello tras tener constancia la empresa de que sucediera una intoxicación por el consumo de carne mechada en un bautizo en Huelva, por lo que el declarante le pidió a Magrudis que le informara si había denuncias, una circunstancia que no se produjo.

Unos días después de que saltara la alerta sanitaria en el mes de agosto, el gerente del laboratorio recordó que el presunto cerebro del entramado, José Antonio Marín Ponce, “administrador de hecho” de la empresa, en prisión provisional por estos hechos junto a su hijo Sandro José Marín Rodríguez, propietario y administrador único de Magrudis, le pidió que le remitiera de nuevo el resultado del análisis perpetrado en febrero pero solo el que había dado negativo y éste le contestó que le tenía que enviar el mismo correo con el resultado de las dos pruebas juntas.

Cabe recordar que el informe pericial veterinario encargado por el juzgado concluyó que superaban entre “3.700 y 149.900 veces la contaminación máxima tolerable” de esta bacteria, según la normativa vigente.

Magrudis “sabía desde febrero” que sus productos tenían listeriosis