La sustitución de Puigdemont quiebra la unidad soberanista en el Parlament

Calvet, Artadi y Batet conversan antes de la suspensión del pleno | marta pérez (efe)
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La Mesa del Parlamento catalán y la Junta de portavoces reunidas conjuntamente decidieron desconvocar el pleno previsto para ayer y jueves tras la falta de acuerdo de los grupos sobre cómo aplicar la suspensión del Tribunal Supremo contra los diputados investigados por el proceso independentista, en especial por las discrepancias de JxCat y ERC sobre la suspensión de Carles Puigdemont.
La desconvocatoria del pleno salió adelante con los votos de JxCat, ERC, PSC, Comuns, PP y los votos en contra de la CUP y de Cs, que había forzado un pleno extraordinario sobre convivencia y quería celebrarlo.
La aplicación de la suspensión en torno a la figura del expresidente Carles Puigdemont ha puesto de manifiesto las discrepancias entre JxCat y ERC: los primeros aseguran que habían acordado con los republicanos un trato diferencial con Puigdemont y los segundos lo niegan “taxativamente”.
Fuentes parlamentarias explicaron que Torrent sometió a votación de la Mesa su propuesta de sustituir a los diputados suspendidos por otros diputados del mismo grupo sin retirarles el acta –una opción que plantearon los letrados del Parlament– y que el presidente veía con buenos ojos porque no alteraba las mayorías parlamentarias, pero su propuesta no salieron adelante y consultó sobre suspender la sesión.
El texto que presentó Torrent en el órgano rector de la Cámara, proponía que, atendiendo al informe de los servicios jurídicos sobre el alcance del auto del Supremo, “la Mesa acuerda, en ejercicio de las funciones que le atribuyen, que los diputados afectados sean sustituidos por miembros que designen sus respectivos grupos parlamentarios”, pero no salió adelante por los votos de Cs y JxCat y, finalmente, se desconvocó el pleno.
Fuentes de JxCat expliaron que estaban disconformes con la propuesta de Torrent porque no trataba de forma diferenciada a Carles Puigdemont y no le mantenía en el escaño, algo que marca una “línea rojísima” para la formación.
Aseguran que desde el momento en que el Tribunal de Schleswig-Holstein rechaza entregarle a España por rebelión, sedición y desórdenes públicos –solo lo permite por malversación– no debe aplicarle la suspensión que acordó el Tribunal Supremo, prevista para rebelión.
Según fuentes de este grupo parlamentario, existía un acuerdo “de alto nivel” entre los dos socios en el Govern –JxCat y ERC– y también a nivel de los dos grupos parlamentarios que se fraguó entre este martes por la tarde, después del Consell Executiu, y ayer por la mañana.

De primera y de segunda
En cambio, fuentes parlamentarias de ERC subrayaron que no existía ningún acuerdo previo para dar una solución diferenciada a Puigdemont y valoraron que el voto distinto de los miembros de JxCat en el órgano rector de la Cámara evidencia que no había acuerdo en el seno del partido.
Aseguran que la propuesta de Torrent “respetaba el derecho de los diputados y era reversible”, y que, además, una vez aprobada hubiera permitido diferenciar el caso Puigdemont.
Sin embargo, criticaron que JxCat quiera hacer diputados de primera y de segunda: “A mí que me expliquen por qué vale más Puigdemont que Junqueras”. l

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