La madre de los mellizos asesinados vuelve a negar el maltrato a sus hijos

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La comparecencia judicial que debía cerrar la investigación en torno a la muerte de los dos mellizos de diez años asesinados el 21 de agosto en un piso de Monte Alto cambió ayer de rumbo cuando la magistrada que instruye la causa, la titular del juzgado de instrucción 5, decidió volver a tomar declaración a una testigo, allegada a la familia de los pequeños. Con sus palabras, la que durante los meses posteriores al crimen se posicionó como la amiga más cercana de Mar Longueira se retractaba ayer de sus anteriores declaraciones para desdecir a la madre de los mellizos, que, por su parte, volvió a negar ayer haberle puesto la mano encima a sus niños o haber incluso sospechado de que Javier Estrada, el autor confeso del crimen, lo hiciera.

La incorporación de esta nueva testifical se produce después de que esta amiga de la familia se presentara el jueves en el juzgado de guardia para interponer denuncia contra la madre de los mellizos y asegurar, contra lo que había dicho hasta ahora, que Longueira sí tenía noticia de los gritos y golpes que Álex y Adrián Bergantiños sufrían a manos del hombre con el que convivían en el piso de la calle de Andrés Antelo.

 El autor confeso del crimen de Monte Alto rehusó ayer contestar a las preguntas de la jueza y la fiscal

Indagatoria > El modo en que sus hijos se relacionaban con el que hasta agosto del año pasado fue su pareja centró las preguntas que se le formularon ayer a Longueira durante su declaración indagatoria, que tuvo lugar después darle a conocer el contenido del auto por el que la jueza la procesa como supuesta autora de un delito de malos tratos habituales, físicos y psíquicos, a los mellizos.

Después de llamar a declarar a una veintena de testigos y con los informes psicosociales y sanitarios de los menores fallecidos en la mano, la instructora llegó a la conclusión de que Longueira no solo permitió a su compañero sentimental tratara a los niños con violencia desde que empezó a vivir con ellos, sino que ella misma fue la autora de esos malos tratos en al menos cuatro ocasiones.

Preguntada ayer al respecto, Mar volvió a negar haber presenciado arranques violentos de Estrada Fernández, más allá de algún cachete, y aseguró, como ya había hecho en su anterior comparecencia, que el hombre trataba bien a los niños e incluso se encargaba de su educación.

Tampoco admitió haber usado con los menores castigos físicos antes de iniciar su noviazgo con el otro procesado, al contrario de lo que estima la jueza.

La magistrada que dirige esta investigación también llamó a declarar ayer al autor confeso del doble asesinato, que permanece preso de forma preventiva desde el día de su detención. La instructora cuenta ya con tres exhaustivas confesiones de Estrada Fernández, pero esta vez, tras ser conducido al juzgado desde A Lama, el procesado rehusó contestar a las preguntas de la magistrada, la fiscal o los abogados que ejercen las defensas y las acusaciones, particular y popular.

 

Indagatoria > El auto de procesamiento dictado este lunes lo considera autor de dos delitos de asesinato y, como en el caso de Mar Longueira, también de uno de malos tratos habituales sobre los menores, por un mínimo de siete episodios de violencia durante los ocho meses que duró la convivencia, desde que en enero se trasladó a vivir al piso de su compañera hasta que, el 21 de agosto, acabó a golpes con la vida de sus dos hijos menores.

De los anteriores interrogatorios la jueza ha extraído que los mellizos eran motivo de conflicto en la pareja, pues Estrada Fernández llegó a irse de casa varias veces dado que “no los asumía”.

 

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