Dieciocho jornadas de juicio por la niña Asunta

GRA019. SANTIAGO DE COMPOSTELA, 01/10/2015.- Rosario Porto pincipal acusada junto a su ex marido, Alfonso Basterra, de la muerte de su hija Asunta Basterra, durante la sesión esta mañana del juicio que se celebra en Santiago de Compostela, d
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Una treintena de medios de comunicación, algunos de ellos extranjeros, retransmitieron las circunstancias de la muerte de Asunta Basterra y de sus últimos meses de vida a lo largo de un juicio que se prolongó durante cuatro semanas, alcanzando las 18 jornadas, para oír las declaraciones de un centenar de testigos y abundantes peritos.
Sin embargo, las controversias surgieron ya desde el momento en que se anunció que sería juzgado por un jurado popular, cuando las defensas de los acusados cuestionaron que el intenso seguimiento en medios de comunicación durante los dos años transcurridos desde el asesinato permitiesen un veredicto “imparcial”.
De hecho, fue necesario hacer dos preselecciones de jurado hasta poder celebrar el acto de constitución del mismo y, como consecuencia, incluso cambiar la fecha del juicio.
En un primer momento, la Audiencia Provincial de A Coruña fijó las sesiones de este juicio entre el 23 de junio y el 17 de julio. Para ello, realizó una primera preselección de candidatos a jurado que tuvo lugar, por sorteo, el 11 de mayo.
De esta sesión salieron 36 nombres. Sin embargo, dos no pudieron ser localizados para comunicarles la decisión y otros 19 presentaron recusaciones y excusas para no participar en el proceso. Con ello, se dio la situación de que el día del inicio del juicio no acudirían a los juzgados de Santiago los 20 candidatos necesarios, como mínimo, para poder celebrar el acto de constitución del jurado.

candidatos
Por ello, la Audiencia Provincial decidió repetir el sorteo y buscar a más candidatos, lo que implicó también retrasar la fecha de inicio del juicio, que se fijó finalmente el 29 de septiembre, cumplidos los dos años desde que Asunta falleció.
Del segundo sorteo, celebrado el 19 de junio, salieron otros 20 candidatos, que se sumaron a los no excusados de la anterior elección. En la primera sesión fueron 24 las personas que asistieron a la constitución del jurado y salieron los 9 integrantes y dos suplentes que han participado en las jornadas para decidir el futuro de Alfonso Basterra y Rosario Porto.
Durante las cuatro semanas de juicio, el jurado pudo escuchar la declaración de un centenar de testigos, así como de numerosos peritos implicados en diferentes pruebas relativas al caso, entre ellas las cuerdas con las que supuestamente fue atada Asunta, las cámaras de seguridad que grabaron a su madre o el lorazepam que la niña tenía en su organismo.
En concreto, compartieron las conclusiones de sus informes expertos en toxicología, identificación, química o biología, así como forenses, informáticos, profesores universitarios, psiquiatras o miembros del cuerpo de la Policía y la Guardia Civil encargados de analizar los indicios existentes.
En el apartado de los testigos, se oyeron las declaraciones de familiares de Asunta y de sus padres, médicos, farmacéuticos que les suministraron medicación, psiquiatras, profesores y amigos de la niña o investigadores que participaron en las diligencias, entre otros. También comparecieron testigos directos, como uno de los hombres que encontró el cadáver, los vecinos de la pista forestal en la que fue hallado, el vecino de Porto en Montouto o personas que dijeron haber visto a Asunta sola o en compañía de su padre en la tarde de los hechos.
Especialmente larga fue la declaración de Rosario Porto, que se prolongó durante unas ocho horas y media. Alfonso Basterra, sin embargo, fue sometido a un interrogatorio más ligero y habló menos de tres horas.
El jurado ha concedido especial interés a la compra de Orfidal por parte de Alfonso en “extraña coincidencia” con los “episodios de sedación” y a la jornada del 18 de septiembre –cuando no fue a clase–, en la que ambos dijeron que Asunta había dormido en casa de su madre, algo desmentido por Porto a la cuidadora de la niña. “Eso nos demuestra que actuaron de mutuo acuerdo”, han concretado.
Sobre el momento de la administración del sedante el día de la muerte, el jurado considera probado que fue en casa de Alfonso Basterra, entre la hora de la comida y las 17.00 horas, basándose en las declaraciones de ambos, las grabaciones de la cámara en la que Asunta se ve dejando la casa de su padre y en análisis toxicológico.
También consideran probado que Rosario Porto y Asunta fueron esa tarde a Montouto y conceden especial credibilidad a la declaración de la joven que dijo haber visto esa tarde en la calle a Alfonso Basterra con su hija.

el momento de recogida
Según se ha leído en sala, el jurado considera que el lugar donde la testigo vio a Basterra con Asunta está “próximo” a donde Porto dijo haber dejado el coche mientras subía a su domicilio para recoger a la niña y una bolsa. “Rosario Porto no recogió a la niña en casa porque estaba en la calle con Alfonso Basterra”, apunta el jurado, que no ve “nada que indique que Alfonso regresó a su domicilio” después de este episodio.
El veredicto indica que en la grabación de la gasolinera de A Galuresa en la que aparece Asunta con su madre en el vehículo en dirección a Montouto “no se ven con claridad los asientos traseros”, por lo que no pueden “descartar” que “Basterra viajase en él”.
Con estos datos, el jurado cree que ambos padres se desplazaron hasta la vivienda de Montouto y participaron en la asfixia por sofocación que determinan los forenses y que, posteriormente, “en algún momento de la tarde”, Basterra “regresó a su domicilio” y comenzó una “actividad frenética” con su teléfono móvil, realizando “repetidas llamadas” a Porto y a Asunta, para intentar conocer, o despistar, sobre el paradero de la pequeña. 

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