“Para que no haya más división, renunciamos”

Lendoiro, en Salesianos el pasado jueves
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Después de 25 años y medio al frente del Deportivo, Augusto César Lendoiro inició el martes la cuenta atrás hacia el final de su mandato. Lo anunció en una rueda de prensa que convocó de urgencia en el estadio de Riazor el día de Nochebuena. Hacia las 10 de la mañana, la candidatura del dirigente citó a los medios de comunicación para estar en la sala de prensa a las 13.30 horas. Con algo de retraso y mucha expectación mediática, el dirigente confirmó lo que se sospechaba: retiraba su candidatura.
“Es un día verdaderamente importante que en el calendario personal, familiar y deportivista quedará grabado. Parece y parece claro que se quiere un cambio a tenor de esa especie de (elecciones) primarias del otro día”, introdujo el mandatario.
Lendoiro, que estuvo acompañado por los que formaban parte de su equipo -Felipe Marcos, Suso Rebollo y Eduardo López ‘Beci’-, señaló que si el deportivismo tenía voluntad de “cambio” él no le iba a poner freno: “No debemos ser nosotros los que pongamos palos en las ruedas del deportivismo. Para que no haya más división que la que ya puede existir, esta candidatura renuncia a presentarse a las elecciones”, concretó el presidente.
Lendoiro aceptó “como deportista” la derrota en la junta de accionistas del pasado viernes y asumió que “después de 25 años la gente quiere un cambio”.
El presidente agradeció el apoyo que tuvo en la asamblea y denunció que los accionistas que delegaron en él recibieron presiones de otros.
“Gracias a esas 25.000 acciones representadas por muchas personas, muchas más las que llegaríamos a conseguir en las elecciones. Agradecerle la confianza que nos han mostrado”, comentó.
Para él, el 20-D, con una participación de más del 44 por ciento del capital social en la junta -“números de participación llamativos”-, se dio “una muestra de que el deportivismo está vivo”.
Con esos guarismos, el dirigente aseguró tener “la satisfacción de poder pensar que lo que quiere la mayoría es lo que va a salir guste más a unos o a otros”. Ese poder del accionista es lo que buscó cuando el club se transformó en SAD en 1992: “Se trataba de devolverle el club al socio y lo hemos conseguido”.
Al accionariado le pidió que “perdone algunos fallos que esta candidatura haya podido tener” y, paralelamente, dio “libertad absoluta a los accionistas” que le apoyaron de cara a las elecciones de enero. “No podemos pedir el voto absolutamente para nadie porque son inteligentes y se lo darán a la persona que consideren más adecuada”, dijo.
Lendoiro aseguró que en su decisión no pesó la intención de Tino Fernández de acudir a la vía penal tras lo sucedido en la asamblea. “No mezcles cosas que no tienen nada que ver con esta decisión”, indicó al periodista que le formuló la pregunta. “Esta decisión es una decisión que hay que tomar por el bien del Deportivo porque si seguimos por este derrotero va a romperse el equipo. El deportivismo demanda un cambio y no vamos a poner dificultades”, aseguró.

“Para que no haya más división, renunciamos”