Panrico pretende cerrar el próximo 31 de agosto la planta de Donuts en Santiago, que cuenta con una plantilla de unos 100 personas, según planteó la dirección de la compañía a los trabajadores en una primera reunión con los representantes sindicales.
Los empleados critican que el grupo, controlado por la firma de capital riesgo Oaktree Capital, “no tiene voluntad de negociar nada” y “no le importan las familias” del centenar de personas que quedarán sin puesto de trabajo.
La empresa propone una indemnización de 30 días por año trabajado con la posibilidad de cobrar, como máximo, 24 mensualidades de salario.
El pasado día 12, el grupo fabricante de Donuts supeditó la continuidad de la planta de Valladolid a lograr una rebaja salarial del 15%.
El posible cierre de la fábrica vallisoletana llegó unas semanas después de que Panrico pactara el cese de la producción en Sevilla, lo que ha supuesto pasar a tener un único centro de trabajo en Andalucía. En Valladolid Panrico emplea a 200 personas. n






















