La Marea recurre al “y tú más” para sortear las dimisiones de Varela y Lema

El alcalde, flanqueado por los concejales implicados en la polémica | javier alborés
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La dimisión de los concejales de Regeneración Urbana y Empleo, Xiao Varela y Alberto Lema, por la compra irregular de dos pisos dentro del programa municipal de vivienda era el único asunto del pleno extraordinario que se celebró ayer, pero la Marea logró sortear la rendición de cuentas recurriendo al ataque como la mejor defensa. 
La sesión, como vaticinaba la portavoz del BNG, Avia Veira, en su primera intervención, resultó ser un combate de todos contra todos en el que cada cual, además, repasaba los logros de su partido cuando ocupaba la Alcaldía, en un intento de probar su buena gestión. Hora y media después de la primera andanada, la oposición votó en bloque la moción para que el alcalde destituya a los ediles responsables de la polémica adquisición de los inmuebles, declarada nula por el Consello Consultivo, pero lo que podía haber sido un juicio sumarísimo había quedado diluido por el “y tú más”.
Todos llegaban al salón de sesiones con la lección aprendida y un buen número de datos para lanzar, la mayoría como dardos, de una bancada a otra. Rosa Gallego abrió fuego como portavoz del PP –grupo que había solicitado la sesión– dejando claro que el alcalde no había convocado el pleno por transparencia “sino por obligación legal”. 

Responsabilidad
“Asuman responsabilidades por las irregularidades, por intentar ocultarlas, por acusar a los funcionarios, por hacer informes a medida, por malgastar el dinero público, por acusarnos de mentir; porque no hacerlo es de cobardes”. Su alegato final reforzaba la idea que tanto los populares como el resto de la oposición repiten desde que se conoció el dictamen del Consello Consultivo y la destitución de la jefa del servicio de Vivienda y Rehabilitación, que “las responsabilidades políticas se asumen dimitiendo”. 
“Que lle estamos dicindo á xente, que no Concello ninguén se responsabiliza do que fai?”, cuestionaba Avia Veira, que, después de decirles a los mareantes que lo único que les pedían es “que sexan coherentes e estean á altura do seu propio discurso, do seu listón y abandonen o vitimismo”, sentenció aclarándoles que “agora e aquí era onde había que dar a talla”.
“Los concejales Xiao Varela y Alberto Lema han descuidado sus obligaciones en el cargo de manera terrible”, resumía el edil socialista José Manuel Dapena, que les enviaba un mensaje claro y sencillo: “Dimitan, asuman sus responsabilidades políticas”.
La hemeroteca estuvo muy presente en el pleno y resultó especialmente reveladora, a juicio de la oposición, en lo relativo al proceso de compra de los inmuebles del firmante de la Marea. Los grupos insistieron en la actitud “proactiva” del Gobierno local, tal como él mismo la había definido cuando anunció el programa de compra de vivienda, como una declaración de intenciones involuntaria de favorecer a Toni Lodeiro, el vendedor de los dos pisos irregulares. El Ayuntamiento está “analizando zonas y buscando inmuebles”, anunciaba el 17 de julio del pasado año. Tres días después, Lodeiro se presentaba al concurso.
“¿Se reunieron con Lodeiro después de conocerse las irregularidades de los inmuebles? ¿Pactaron una defensa común?”. Dapena lanzó las preguntas al aire, pero el  alcalde, extremadamente serio, respondió contundente: “Non”.

Hemeroteca
Una retahíla de fechas y declaraciones públicas sirvió también para reprochar al Gobierno local las repetidas negaciones de que el proceso de compra tuviese algo de irregular –tanto el alcalde como Xiao Varela rechazaron que se vulnerase la libre concurrencia y que los pisos no cumpliesen los requisitos del concurso en dimensiones, puntos abiertos a la vía pública o cédulas de habitabilidad– y las acusaciones a la oposición y a los medios de comunicación de seguir una campaña de desprestigio a la Marea.
El Ofimático, Someso, la fachada marítima, la cárcel, los asentamientos chabolistas, la rehabilitación de viviendas, el PGOM, la tesis de Pedro Sánchez y las condenas por corrupción en el Partido Popular también tuvieron su momento en el pleno. Todo valía en una sesión en la que por momentos se olvidaba el motivo de la cita y parecía que el objetivo era salpicar la suciedad lo más lejos posible.
El cruce de acusaciones e insultos se desarrollaba en paralelo  en las redes sociales, donde el asesor y mano derecha del alcalde,  Iago Martínez, anunciaba el pleno: “En 10 minutos comeza a campaña electoral, perdón, o pleno extraordinario en María Pita. Aquí abaixo, a infamia en directo”, indicaba el enlace para ver la sesión vía web. “Non van nin 5 minutos e Rosa Gallego xa mentiu varias veces”, proclamaba poco después, provocando que la portavoz popular exigiese disculpas públicas. 
Mientras, las explicaciones por parte del Gobierno local que reclamaba la oposición desde que conoció la nulidad de la compra de los pisos se quedaban en apenas una frase, la misma que el concejal de Regeneración Urbana ya había pronunciado: “O concurso non acadou os obxectivos e pido desculpas por eso”. Xiao Varela no añadió una sola palabra más al argumento de la “cadea de erros administrativos, humáns” ya empleado y reiteró que en “ningunha fase do procedemento se tomaron medidas para beneficiar a ninguén”. 
“Erramos porque tentamos facer as cousas”, alegó el edil, que recibió respuesta por parte de Avia Veira: “Non tiveron o coidado e o cariño que tiñan que ter cun programa que estaba chamado a ser estrela. E por iso pedimos a súa dimisión”.
Por su parte, Rosa Gallego le lanzaba un último mensaje al alcalde antes de votar: “Si no exige responsabilidades usted mismo tendría que presentar su dimisión”. Después, lo esperado, la moción se aprobaba con los apoyos de los tres grupos de la oposición. Aunque este acuerdo –como cualquiera de los adoptados en el pleno– no es vinculante y Xulio Ferreiro no está obligado a atender la petición. Levantada la sesión, un abrazo entre Varela y Lema, al que enseguida se unió Ferreiro, era el broche perfecto: una bala esquivada. l

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