Casado reclama al Gobierno un programa de choque económico contra la pandemia

El presidente del partido popular, Pablo Casado, en Almería | carlos barba (efE)
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El líder del PP, Pablo Casado, volvió a insistir ayer en que urge un plan de choque económico que lleva reclamando hace meses porque los datos del PIB y empleo de Eurostat certifican que “la crisis no es simétrica” y que “España es el epicentro de la debacle económica en Europa”.

Y eso ocurre, según escribió en su cuenta de Twitter, “por el despilfarro del Gobierno previo a la pandemia y la mala gestión de ésta”.
Este viernes, la oficina de estadística comunitaria Eurostat ha confirmado que el producto interior bruto (PIB) de la eurozona se desplomó un 12,1% y el del conjunto de la Unión Europea (UE) un 11,7% en el segundo trimestre a causa de la pandemia del Covid-19, en ambos casos la mayor caída desde que comenzaron los registros en 1995.

Entre los países para los que hay datos disponibles, España sufrió el mayor desplome con diferencia, al retroceder su PIB un 18,5% frente al 5,2% que había caído en el primer trimestre del año.
 
Alternativa a Sánchez
Casado prepara ya una batería de propuestas e iniciativas parlamentarias para “reforzar la alternativa” del PP al Gobierno de Pedro Sánchez ante el nuevo curso político, que estará marcado por los rebrotes del Covid-19, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), y el debate parlamentario de la moción de censura de Vox contra el Ejecutivo de coalición.

Con los malos datos económicos que pronostican algunos indicadores y analistas, Casado hará de las recetas del PP uno de los ejes clave de su discurso de oposición, consciente de que la destrucción de empleo y la lentitud en la recuperación económica pueden lastrar al Gobierno

“Vamos a aportar soluciones ante la crisis sanitaria y económica. España se enfrenta a una situación muy compleja y seguiremos planteando soluciones ante la inacción del Gobierno, en el marco del plan Activemos España”, aseguraron a Europa Press fuentes de la dirección del PP.

El PP aparcó en este pasado periodo de sesiones su petición de crear una comisión de investigación en el Congreso sobre la gestión de la crisis del coronavirus para centrarse en la recuperación económica y los rebrotes.

Casado tendrá que decidir en septiembre si recupera esa iniciativa o da prioridad a la constitución de una Comisión Mixta sobre la Reconstrucción que dé también voz a las autonomías y que el portavoz del Grupo Popular en el Senado, Javier Maroto, quiere llevar al primer Pleno de la Cámara Alta.

Recetas ante la crisis
En clave económica, el PP ya ha puesto sobre la mesa algunas de sus propuestas: bajar impuestos; ampliar los mecanismos de liquidez a empresas y autónomos; extender los ERTE hasta diciembre o incluso el primer trimestre del 2021; reformas que reduzcan la burocracia; potenciar la digitalización y el teletrabajo; impulsar un plan de competitividad para atraer la inversión internacional y reducir costes fiscales y laborales.

El inicio del curso político estará marcado también por la negociación de las cuentas públicas. Los “populares” buscarán colocar sus mensajes ante las negociaciones que el Gobierno de Sánchez abrirá con sus socios de investidura pero, sobre todo, con Ciudadanos.
Ante los llamamientos de Pedro Sánchez a todos los partidos para que “arrimen el hombro” y se puedan aprobar los PGE, la cúpula del PP ya ha fijado dos “líneas rojas” para sentarse a negociar: bajar impuestos y revocar lo que consideran una “expropiación” a los ahorros municipales.

Ese “robo, hurto y latrocinio” a los remanentes de los ayuntamientos -como lo han definido públicamente cargos del PP- será una de las principales ofensivas que el partido pondrá en marcha en el nuevo periodo de sesiones, consciente de que el Ejecutivo tiene dificultades para aprobar el decreto en el Congreso.

En la cúpula del PP no ocultan su malestar por la moción de censura contra el Gobierno que anunció a finales de julio el líder de Vox, Santiago Abascal, por entender que esa iniciativa puede “reforzar” y ser un “balón de oxígeno” para Pedro Sánchez.

El PP dejó claro desde el primer minuto que no apoyaría esa moción y ahora tampoco quiere “alimentar el ruido”, de forma que se convierta en un escaparate para Vox. En cualquier caso, Casado quiere marcar distancias con Vox y se empleará a fondo en “reforzar la alternativa al Gobierno de la ineficacia y la mentira”.

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