La comarca despide septiembre con menos celebraciones pero con la misma devoción y solidaridad

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Las comarcas de A Coruña y Betanzos despidieron septiembre con menos celebraciones que con las que lo saludaron, pero con el mismo ánimo e idéntica creatividad, y el estreno de alguna novedad de cara a la temporada de otoño, como el Cine Clube Lar de Unta, que inició su actividad en el casco histórico de la capital mariñana con el pase de “Estruturas, Pel Contra Pel”, una cinta sobre el “canibalismo urbanístico” que visionaron unas cincuenta personas en la sede del colectivo en la Rúa Pescadería. Sin salir de la ciudad, O Carregal acogió la V Xuntanza Moteira de Betanzos, que citó a cientos de aficionados a las dos ruedas alrededor de la música de Juego Sucio.

El Santuario dos Remedios acogió los actos de la Festividad de San Miguel, antaño especialemte concurrida por celebrarse la Romaría dos Alborotados, que coincidía con la elaboración del primer vino del año: el mosto, una de las costumbres con más arraigo en las orillas del Mandeo

En Oza-Cesuras, los pronósticos volvieron a cumplirse a pesar de las predicciones meteorológicas y, un año más, los asistentes a Os Milagres de Bandoxa de contaron por cientos, con numerosos devotos desde la primera misa de la mañana hasta la solemne, seguida de procesión, e incluso en la sesión vermú, que animó la orquesta Compostela.

Una segunda misa solemne, celebrada por el arzobispo auxiliar de Santiago, puso el cierre a los oficios religiosos este año, pero la animación continuó a partir de las 18.00 con las actuaciones de Compostela y Capitol.

Las nubes tampoco restaron en las celebraciones de San Cosme y San Damián, en el Alto Xestoso, aunque sí amenenzaronh la procesión dominical, alrededor de la Capela do Ferro.

En el área coruñesa, la meteorología adversa no pudo con las ganas de las decenas de participantes en la “andaina” solidaria contra el cáncer, organizada por la Junta Local de la AECC de Cambre, que salió de la Casa das Palmeras para continuar la marcha alrededor de la Ría do Burgo. No sobraron los impermeables ni los paraguas, pero el ánimo de los corredores se mantuvo intacto hasta la meta, en el mismo punto del núcleo de O Temple.

La comarca despide septiembre con menos celebraciones pero con la misma devoción y solidaridad