El Gobierno local recurre a la opacidad para esquivar el control de su trabajo

22 febrero 2018 página 3 / 21 julio 2018 página 3 A Coruña.- Las comisiones de Regeneración Urbana y Transparencia se reunieron para celebrar y explicar el proceso de compra de dos pisos a un afín a la Marea
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El equipo de gobierno de Marea Atlántica llegó a María Pita enarbolando la bandera de la transparencia. Tres años después su gestión opaca es constante motivo de críticas. El Gobierno local se vale de los recursos de la Administración para ocultar la información de inversiones, contratos o proyectos; o al menos, para retrasar al máximo el momento de hacer públicos los datos.  
A poco más de dos meses para que termine el año, ni la oposición ni los vecinos conocen la cuenta general –que recoge los datos económicos anuales– o la memoria de gestión –con el grado de cumplimiento de los objetivos programados–. Ambas debían estar ya presentadas, pero el Ayuntamiento está incumpliendo el plazo marcado por la ley para publicarlas. En el caso de los contratos menores (que se firman sin necesidad de concurso público), la obligación del Gobierno local de comunicarlos a Hacienda de forma trimestral es lo que permite que se hagan públicos. La Marea suele apurar el plazo para enviarlos y hasta que el Estado los muestra el resto de los grupos de la corporación local no tiene acceso a ellos.
Que la Marea entorpece su labor de oposición al reservarse documentos que debería compartir es una de las denuncias más recurrentes de PP, PSOE y BNG. Desde los principales instrumentos municipales de rendición de cuentas hasta la informes más básicos de gestión diaria.

1 Ni cuenta general ni memoria de gestión
La cuenta general es el documento en el que se resumen los principales datos económicos de una Administración a lo largo de un año y que habitualmente es utilizada como la herramienta a partir de la cual se realizan los análisis de gestión. La Marea debería haber llevado este documento a la Comisión de Hacienda antes del 1 de junio y, en cumplimiento de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, haberla sometido al pleno antes del 1 de octubre
Junto con la cuenta general, el Ayuntamiento debería haber hecho pública la memoria de gestión, un instrumento clave de transparencia municipal, al detallar la ejecución de los presupuestos, los servicios prestados, el coste y el grado de cumplimiento de los objetivos programados.

2 Los contratos menores, multiplicados y ocultos
En 2015 se alcanzó un acuerdo municipal que establecía que el equipo de gobierno remitiría a la oposición la información de los contratos que se llevasen a cabo, incluidos los menores. Los tres grupos han reclamado de forma insistente que la Marea cumpla este pacto, ya que consideran que este incumplimiento es una manera de dificultar la labor de control sobre el gobierno por parte de la oposición.
Los contratos menores solo trascienden a la opinión pública una vez firmados y revisados, es decir, no se hace un concurso público para contratar determinados servicios. En consecuencia no se conocen muchas de las gestiones que se hacen ni los presupuestos que se destinan.
Esta práctica era residual para Marea Atlántica a principios de 2016 cuando, entre enero y junio solo concretó 66 acuerdos, con una inversión de 519.199. Dos años después, desde que empezó 2018 hasta el 31 de mayo, el equipo Xulio Ferreiro cerró 1.619 contratos menores, sin información pública mientras se realizaba cada proceso, que han llegado a sumar 1.726.414,17 euros.

3 Adjudicaciones bajo sospecha y en los tribunales
La transparencia en los procesos municipales de contratación ha sido el principal quebradero de cabeza de la Marea en los últimos meses. La adjudicación de la gestión de la antigua prisión provincial a Proxecto Cárcere ha acabado en los juzgados por un presunto delito de prevaricación administrativa del Gobierno municipal, después de una denuncia del Partido Popular.  
La compra irregular de dos pisos a un afín a Marea Atlántica ha llevado al Gobierno local a frenar uno de sus programas estrella, después de que el Consello Consultivo anulase las adquisiciones. Las denuncias de opacidad durante todo el proceso fueron constantes.
La convocatoria del concurso público para la organización de una feria gastronómica con cláusulas que para el Partido Socialista hacen sospechar que el proceso estuviese dirigido hacia una única empresa es la más reciente polémica relacionada con las contrataciones. El Gobierno local acabó por anular el concurso después de las acusaciones socialistas, si bien no relacionó su decisión con este hecho, sino con la casualidad.

4 Planes con publicidad 
pero sin documentos 
El Gobierno de la Marea ha anunciado la reorganización de la líneas de autobús desde su llegada a la Alcaldía, pero la ausencia de actuaciones para poner en marcha el plan han llevado a la oposición a reclamarle información sobre esta propuesta en la comisión de Movilidad. 
La documentación relativa a los estudios llevados a cabo durante este mandato para los cambios en las líneas de autobús nunca llegó a manos de la oposición, que sospecha que la transformación no se va a llevar a cabo.

5 La oposición, a oscuras hasta el último momento 
La oposición han afeado en repetidas ocasiones las prácticas del Gobierno local en relación con la convocatoria de comisiones o entrega de documentos. La presentación de informes momentos antes de celebrarse las reuniones en las que se deben tratar o incluso aprobar –sin tiempo para analizarlos– es recurrente. 
Igual que el hecho de que el Ayuntamiento haga públicos documentos antes de entregarlos al resto de los grupos.

El Gobierno local recurre a la opacidad para esquivar el control de su trabajo