PP, PSOE y Ciudadanos plantean un consenso ante una reforma constitucional tras el referéndum de Italia

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ep
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El referéndum celebrado el domingo en Italia, en el que la reforma constitucional promovida por el primer ministro Matteo Renzi fue rechazada ampliamente en las urnas, ha reabierto el debate en España sobre una hipotética modificación de la Carta Magna. El PP, el PSOE y Ciudadanos han planteado que cualquier reforma ha de hacerse por amplio consenso como se hizo en 1978, mientras que Podemos defendió la importancia de que los ciudadanos sean los que tengan la última palabra.
Aunque populares, socialistas y naranjas coinciden en que cualquier modificación constitucional debe ir acompañada de un acuerdo amplio de las fuerzas políticas, cada partido incluye en su argumentación distintos matices que hacen que sus posiciones no estén tan próximas.
Así, el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maíllo, afirmó que del referéndum de Italia se puede sacar la lección de que las reformas de la Constitución “hay que hacerlas cuando haya consenso”.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, también se pronunció sobre este asunto la semana pasada en el Congreso, donde apeló a la “prudencia” y a analizar “muy bien” los consensos y los disensos porque “de otro modo se corre el riesgo de malograr lo que construyeron con generosidad y sin sectarismo” en la Transición.
De este modo, los populares apuestan por ir “construyendo poco a poco” y tratar de buscar el consenso antes de iniciar el proceso de modificación de la Carta Magna, algo en lo que discrepa con el PSOE, que cree que “el tiempo para la reforma constitucional ha llegado”.
En su manifiesto por el Día de la Constitución, los socialistas reafirman su “compromiso con el sistema constitucional”, razón por la que reiteran su “convencimiento de que es necesario emprender una reforma consensuada y bien medida para un nuevo y largo período de convivencia con el objetivo fundamental de garantizar el progreso, la paz social, la estabilidad política y la solidaridad territorial para las generaciones vivas y las futuras generaciones de españoles”.
“El PSOE está dispuesto a levantar la bandera de las reformas y la bandera de los consensos. La mejor forma de defender la Constitución será actualizarla y adaptarla a la realidad mediante su reforma”, subrayan los socialistas. En la misma línea se pronunciaron dos barones socialistas, el catalán Miquel Iceta y el valenciano Ximo Puig. De hecho, la reforma constitucional es la vía que ofrecen los socialistas, tanto catalanes como del resto de España, para resolver la crisis territorial para mejorar el encaje de Cataluña.
Ciudadanos es de opinión similar a la del PSOE. Su presidente, Albert Rivera, señaló ayer que lo ocurrido en Italia demuestra que para abordar la reforma constitucional se necesitarán amplios consensos, “igual o más” que el que se consiguió en 1978, pero considera que el “no” a la propuesta de Renzi no puede ser la “excusa” para “seguir en el inmovilismo”.
“Seguimos pensando que hay que modernizar la Constitución después de 40 años, pero somos cautos”, remarcó el líder del partido naranja. “A nadie se le ocurre una reforma constitucional sin un amplio consenso”, añadió. Por su parte, Podemos se limitó a elogiar que hayan sido los italianos los que hayan decidido en las urnas no llevar a cabo la reforma constitucional impulsada por el Gobierno de Renzi porque “no hay que tener miedo nunca a la democracia”.
“Que los ciudadanos hablen es algo que a los demócratas nos debe alegrar”, manifestó el secretario general del partido morado, Pablo Iglesias, quien lamentó que la reforma del artículo 135 de la Constitución española para introducir la estabilidad presupuestaria no se sometiera a referéndum en su momento. Pero Iglesias también recordó que esa modificación tuvo lugar en 2011, cuando Podemos no formaba parte del Parlamento.

PP, PSOE y Ciudadanos plantean un consenso ante una reforma constitucional tras el referéndum de Italia