Una empresa artesanal hace al día 1.500 mascarillas en Agra do Orzán

Las trabajadoras textiles trabajan de ocho a once de la mañana separadas en dos turnos | javier alborés
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Casi mes y medio después de que comenzará el estado de alarma, abastecer a todo el mundo de los equipos de protección sanitaria sigue siendo un desafío. Para afrontarlo la Xunta ha reclutado a muchas empresas del textil gallego, no solo grandes, sino también muy pequeñas como Carmen Vázquez, un taller que se encuentra en el corazón de Agra do Orzán y que en estos días se dedican a hacer mascarillas. Sus trece trabajadoras se afanan para tenerlas cuanto antes y esperan comercializarlas esta misma semana.

Solo falta el envase apropiado, pero el gerente de la pequeña empresa, Rubén Villada, teme que esta iniciativa no pueda continuar si se fija un precio de 0,96 céntimos por mascarilla, demasiado bajo como para soportar el coste de la mano de obra. “Recibimos dinero, pero no llega para cubrir los costes. Hay que tener en cuenta que no usamos máquina de termosellado. Todo es artesanal”, explica. Cada mascarilla es compleja de realizar y tiene cinco capas que hay que coser. De confirmarse los precios inviables, Villada tiene claro lo que hará: “Cierro el chiringuito y dono las mascarillas que tenga a una residencia de ancianos”.

 

A través del clúster

Su empresa, como tantas otras, respondió al llamamiento de Cointega (el clúster de moda de Galicia), que fueron los que se encargaron de hacer todas las gestiones para que en Carmen Vázquez pudieran elaborar material de protección. En un principio se dedicaron a hacer batas de quirófanos con tejido donado por Roberto Verino y que fue analizado por el Sergas para determinar si era apto, luego se diseñó (modelo de bata quirúrgica desechable) se cortó en Vigo, en Selmark, donde se dedican a ropa interior de mujer con un sistema de corte automático y también de forma gratuita.

Luego Carmen Vázquez y Confecciones Hortensia se repartieron el trabajo de fabricarlo. “En nuestro caso se decidió a través del Sergas que nuestro trabajo fuera remunerado en parte porque tiene un coste elevado, que es el personal trabajando, pero lo que nos pagan no cubre el coste”, puntualizó. En total, entregarán 10.000 batas.

Cuentan con material para hacer 32.000 pero es muy posible que no se hagan más porque ya están surgiendo otras soluciones, como batas reutilizables.

 

Con licencia

Mientras todavía estaban preparándose para elaborar batas, estuvieron estudiando los documentos técnicos para elaborar mascarillas quirúrgicas y poder obtener la licencia. “Soy arquitecto y al ser técnico eso me facilitó las cosas”. Solicitaron la licencia el día tres y se la dieron el diez u once. Es tan reciente que por eso no les han llegado los envases.

Además, tienen un cañón de ozono (cuyo precio se ha disparado de 300 a los 1.500 euros) y material para hacer mascarillas quirúrgicas durante un mes. “Pero si en el BOE el precio fijo de mascarillas es de 0,96 euros, IVA incluido, está muy bien para el exterior, porque está claro que hay precios abusivos, pero nuestro proceso es manual con mano de obra española”, protesta.

Solo fabrican entre 1.500 y 2.000 unidades diarias, pero ahora mismo hay mucha demanda. “Cubría una zona cercana aquí en A Coruña, pero no puedo poner dinero constantemente”, dice.

Una empresa artesanal hace al día 1.500 mascarillas en Agra do Orzán