La caída del consumo rebaja cada vez más el número de locales de hostelería

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La cifra de establecimientos dedicados a la hostelería en la ciudad mantiene la tendencia a la baja con cuentagotas en este inicio de año en el que el consumo no ha remontado. Tampoco lo hizo durante el ejercicio que acaba de terminar y, además de la recesión, el sector ve otro posible culpable: que hay demasiada oferta para los clientes potenciales que existen en A Coruña. Así mientras en el centro se anuncian grandes aperturas, en los barrios o en zonas más escondidas del corazón de la ciudad continúan desapareciendo locales que antes eran fijos en la ruta.
“Han seguido y siguen bajando; los informes hablan de un número de cierres importante”. El presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, no tiene duda de que el sector todavía no ha salido de su particular hoyo. Aunque no maneja balances concretos a nivel de ciudad –no todos los bares y restaurantes son socios ni comunican todas sus decisiones– asegura que el sector “se está contrayendo desde hace años”. 
Por su parte, los informes anuales de la red de mercas estatal en la que está Mercagalicia revelan que entre 2009 y 2015 se cerraron 3.242 empresas de hostelería.
“Ves renovaciones  pero, en general, hay un cambio de modelo económico porque por la noche ves que no hay nadie de copas o para cenar ni en el centro ni en los barrios”, comenta Cañete. 
Ahora, por ejemplo, han abierto distintos empresarios en La Marina porque se espera un boom de visitantes gracias a la reurbanización pero que en otros lugares tienen que darle muchas vueltas a la cabeza para dar con ideas que atraigan a los consumidores. De ahí que surjan las más variopintas fiestas y propuestas de pinchos. 

sector refugio
Si bien es cierto que da la impresión de que no paran de abrir nuevas apuestas hosteleras, la realidad es que sus llegadas son más vistosas y, por eso, se notan más que las desapariciones. 
Estas últimas se hacen de forma más silenciosa pero basta con fijarse un poco para detectar el gran movimiento de manos que hay con los locales, al igual que ocurre con el comercio. La situación social viene apretando desde hace mucho tiempo, además de con la crisis, con distintas subidas impositivas o con cambios legales como el de la Ley Antitabaco. 
Es una vieja crítica de la asociación, que reconoce que “es lógico que se contraiga porque ha subido el mantenimiento y ha bajado la facturación”. 
Según el representante, la ciudad está “totalmente saturada” de hostelería. En este sentido, no descarta que el propio mercado vaya marcando la supervivencia solo de una parte del total. “La gente montó bares de cualquier manera porque el nuestro en un sector refugio pero este tiende a profesionalizarse”, zanja.

La caída del consumo rebaja cada vez más el número de locales de hostelería