Reportaje | Las reformas del atrio de la iglesia de San Jorge antes de ser el teatro Principal

18 octubre 2014 A Coruña.- Los vientos de más de 100 kilómetros por hora que recorrieron la ciudad al mediodía arrancaron tejas, antenas, cristales, abatieron árboles y dañaron un edificio tan emblemático c
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Donde hoy se levanta el teatro Rosalía de Castro, antes teatro Principal y mucho antes iglesia parroquial de San Jorge, donde se mantuvo desde finales del siglo XIII. Allí permaneció la Orden de San Jorge hasta 1838, en que pasa al templo de San Agustín al quedar vacío el mismo tras la expulsión de los Padres Agustinos, cambiando de solar a cuenta del existente en Riego de Agua, donde se levantaría el teatro Principal, el cual sufre un pavoroso incendio el 4 de enero de 1867, siendo reconstruido y cuyas obras finalizan en 1870 pasando a nombrarse teatro Rosalía de Castro.

       Esta parroquia será la que más rápido crezca a partir del siglo XIV, debido a que un importante núcleo de la población residía en la Pescadería, a orillas de las aguas de la bahía, lugar de refugio de las naves y también donde se efectuaban las tareas de carga y descarga de aquellos navíos que surtían de productos a A CoruñaDe modo que una centuria más tarde, en el siglo XV, era ya la parroquia más importante de la ciudad y siguió en esta línea, hasta que finalmente la Orden pasó al antiguo templo parroquial de San Agustín, donde permanece como templo parroquial de San Jorge.

       Mientras, el templo estuvo en Riego de Agua desde su construcción. El 28 de junio de 1793, el señor presidente manifiesta a la Junta que, habiendo examinado la solicitud del cura de San Jorge el terreno que ocupa el atrio por donde se transita para la plaza de la Verdura, había quedado conforme con que se cerrase, según lo propuso el párroco, por cuenta del vecindario y que para el mejor aspecto público consiguiera permitirse quitar la pared que en dicho atrio hay en Riego de Agua, y que se cortase una miaja en la callejuela que va a la plaza, cuyas dos obras debían de ser de cuenta de los caudales comunes. Y enterada la Junta del “infatigable celo con que S.E. procura la felicidad de este pueblo”, acordó aprobar “cuanto S.E., hubiese dispuesto y se dé principio a estas dos obras”.

       En los albores del 7 de enero de 1794 es visto un memorial de los vecinos y dueños de las casas de Riego de Agua, que han contribuido a la construcción de la muralla que, con consentimiento de la Junta, se permitió hacer en el atrio de San Jorge para su mayor decencia, en que solicitan que siempre que el tinglado se alargue por delante de sus casas, se les han de satisfacer del importe de la indicada obra. Por su parte la Junta acordó se les diga que esta solicitud no corresponde a la generosa acción que han ejecutado en beneficio de su iglesia.
       Es en 27 de mayo de 1807 cuando la Junta tiene presente la deformación que causa el camarín que intenta hacerse por la hermandad de la Cofradía del Carmen, en la parroquia de la iglesia de San Jorge, y habiendo hecho presente lo autorizado por el señor presidente, en vista de lo informado por el comisario de mes, determinó la Junta, con acuerdo de S. E., que no se haga la referida obra, que se ponga la calle y zapata de la iglesia en los mismos términos que lo estaba antes que se diera principio a los cimientos de la obra del camarín, todo a costa de la referida hermandad, haciéndose saber a los apoderados esta providencia para que la cumplan, y al maestro y a los alarifes que trabajan en ella para que cesen y no prosigan con la obra, con apercibimiento de pena de cárcel, y así lo acordaron.


       El 10 de junio de dicho año 1807 en esta Junta se vio una instancia de la hermandad de Nuestra Señora del Carmen, por la cual pretende que, en contra de lo mandado en 27 de mayo, se les permita construir el camarín, para mayor culto y decencia de la Virgen, a la manera que lo tenían pretendido, y la Junta, con inspección de la referida instancia y del más que halló por conveniente, permite el que se continúe y construya el referido camarín, reformando en lo posible el proyecto y que la cepa del mismo quede embebida en la zapata de la iglesia, con la circunstancia de que aquella debe subir en disminución hasta todo el alto de la pilastra, para evitar queden rinconadas y la menor imperfección en la calle.

      La finca en cuestión se registra el 20 de junio de 1866, en la que consta por escritura del 10 de marzo de 1838, otorgada ante Juan Bautista Sánchez y como representantes municipales José Villegas y Bruno Herce, en la que se señala que se adquiere en virtud de cesión del Estado, el solar de la iglesia vieja de San Jorge. En una segunda anotación del 21 del propio mes, se indica que el solar se halla situado en la calle Luchana (Riego de Agua) de 23.688 pies cuadrados de superficie, donde la Junta de Beneficencia construye su nuevo teatro Principal, al considerar inadecuado el situado en la calle de la Franja para el aumento de la población.

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