Una jornada organizada por la RAG vincula los apodos medievales con los apellidos

08 julio 2018 A Coruña.- El historiador y geógrafo, Antón Fraguas Fraguas es el elegido por la Real Academia Galega, RAG, para protagonizar el Día das Letras Galegas
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La III Xornada Onomástica Galega, organizada por la Real Academia Galega (RAG) con el apoyo de la Diputación de Pontevedra, vinculó los apodos y los sobrenombres medievales con el origen de los apellidos actuales.
En concreto, la profesora e integrante de la Asociación Galega de Onomástica (Agon), Rosario Soto, explicó que los apodos y sobrenombres se heredan y son fuente de los apellidos actuales, entre ellos algunos tan comunes como Fariña, Ferreiro o Pardo.
En el encuentro, que analizó la antropología, sus inicios en la Edad Media, la fijación en los apellidos o ejemplos concretos como el del barrio pontevedrés de A Moureira, contó con la presencia del presidente de la Real Academia Galega (RAG), Víctor Freixanes, y del diputado provincial Xosé Leal, así como de la coordinadora de la jornada, Ana Boullón.
En este escenario, Freixanes destacó que los apodos son “una riqueza popular de la que dispone Galicia muy marcada sobre todo en las sociedades rurales, o con fuerte tradición rural”. “Explorar este ámbito de la lengua es viajar también por nuestra historia, por nuestra memoria colectiva, e incluso a veces por nuestra memoria más íntima y personal”, indicó en su intervención.

Tradición lingüística
Por su parte, Xosé Leal destacó la importancia de estas jornadas para acercar al público general a los aspectos que aún perduran de la tradición lingüística en cuanto a toponimia y apellidos, en las anteriores ediciones, y este año en lo referido a los apodos”, dijo.
Además, la coordinadora del encuentro, Ana Boullón, destacó que los apodos comparten con los apellidos la fijación familiar y la transmisión intergeneracional. Con todo, señaló que su carácter extraoficial dificulta su compilación ya que no aparecen ni en los registros civiles ni en los eclesiásticos. “En los textos escritos solo suelen hacerse un hueco en la literatura o en las necrológicas de los periódicos”, apuntó.
Tras la sesión inaugural, el profesor Xoán Carlos García Porral presentó un trabajo de campo realizado en dos aldeas del rural de Lalín en el que se identifican y analizan parte de los nombres con los que son denominadas 55 casas y los apodos que definen a algunos de sus moradores o a la familia en general.
“En las sociedades tradicionales y campesinas, tanto los apodos como los nombres de las casas son mejores definidores que los nombres y los apellidos”, aseguró el profesor, que explica que en el rural gallego la gente se llama por el nombre de la casa.
Además, en el encuentro se conoció el proyecto colaborativo desarrollado en el IES Sánchez Cantón de Pontevedra basado en el barrio de A Moureira. En concreto, esta iniciativa buscaba despertar en los alumnos el interés por el léxico de su idioma y recuperar la memoria de la ciudad.

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