
Así lo apuntó el jefe del Ejecutivo gallego, tras la celebración del Consello, al ser preguntado por la publicación de que las extintas cajas gallegas, Caixa Galicia y Caixanova, presionaron a sus empleados para que vendiesen participaciones preferentes.
"Lo que creo es que no había control, como creo que quedó claro en esa información", sostuvo, e insistió en que si lo hubiese habido la Comisión Nacional del Mercado de Valores nunca hubiera permitido que se colocasen productos financieros sin la información suficiente para sus compradores.
"Por tanto, queda claro" que durante un tiempo el sistema financiero español tuvo "gravísimos problemas" y una falta de control de las entidades reguladoras como la CNMV y también el Banco de España, por lo que las entidades financieras "incrementaban su solvencia" con la colocación de estos productos sin informar a los impositores.
Por eso, consideró que ha fallado el control de ambos organismos, por lo que dijo que le sorprende que los "partidos que estaban al frente" de la CNMV y del Banco de España "utilicen el dolor de los afectados de las preferentes en lugar de pedirle disculpas, sería lo lógico, que le pidiesen disculpas por no controlar a las entidades financieras desde los organismos que ellos presidían".
Por eso, subrayó, "a nosotros nos preocupan los destinatarios de las preferentes y por eso vamos a seguir trabajando, sin utilizar su dolor, sino para buscar una solución por la falta de rigor de los anteriores gestores del Gobierno central".











