La alcaldesa traslada a la Delegación del Gobierno en Galicia su preocupación por el auge del botellón

El botellón genera grandes cantidades de basura y suciedad en las calles próximas a donde se celebra | ARchivo EC
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Crece el malestar ciudadano por las consecuencias del botellón en Betanzos. Un problema presente desde hace años en las calles españolas que, además de los daños que el alcohol provoca en quienes lo consumen de manera excesiva, suele implicar conductas incívicas derivadas del ruido y la suciedad que, en este caso, han agotado la paciencia de la ciudadanía, que no puede descansar por el griterío ni respirar el olor de los orines que inundan la vía pública, principalmente en el entorno de A Tolerancia.
En este paseo entre el Mandeo y los muros del Convento de las Agustinas Recoletas se concentraba hasta hace poco el botellón de Betanzos. Sin embargo, en los últimos días, los hubo en otros puntos de ciudad, lo que “incrementa la preocupación por la limitación de medios que dispone el municipio para intentar controlar estas situaciones”, apuntaron desde el Liceo. Una circunstancia que inquieta sobremanera a la alcaldesa, María Barral Varela, quien trasladó su preoocupación por el aumento de este tipo de concentraciones a la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Pilar López-Riobóo.
La intención de la mandataria municipal pasa por estudiar un programa de acciones de colaboración entre ambas instituciones, consciente de que “tenemos un problema en el que convergen muchas circunstancias, desde la salud y educación hasta la propia seguridad, por lo que debemos actuar y no solo por las fiestas, sino para sentar las bases para el resto del año”, indicó Barral.

Medidas
Para el Ayuntamiento de Betanzos es necesario avanzar en la elaboración de un plan con actividades de ocio alternativo y saludable que establezca medidas disuasorias y al mismo tiempo “incrementar la colaboración entre los cuerpos de seguridad para establecer mecanismos que eviten que la práctica de botellón se expanda” a más puntos de Betanzos. Además, la acaldesa considera que es necesario “que en este programa participen los grupos políticos, representantes de la juventud, técnicos municipales y representantes de la Policía Local” para “poder trabajar todos en una misma dirección” y evitar que el problema siga avanzando y perturbando el descanso y la vida diaria de los residentes, como ocurrió la última semana, coincidiendo con los días grandes del San Roque, en A Cerca y en las travesías que conectan esta calle con la Rúa Travesa.
En este sentido, Barral indicó que lo que “no se puede aceptar es que por el divertimento de unos, muchos vecinos no puedan dormir por la noche o al día siguiente calles o plazas estén con restos de botellón”, expuso antes de incidir en la oportunidad de “hacer una política educativa, de prevención, incidiendo en los valores de convivencia y respeto a los demás y en la que también queden claras la responsabilidad de aquellos que incumplen las normas”. l

La alcaldesa traslada a la Delegación del Gobierno en Galicia su preocupación por el auge del botellón