Pekín impone medidas titánicas para frenar el avance del rebrote

Beijing (China), 17/06/2020.- A man brings boxes of food to the security fence on a blocked road to be delivered to the residents living in locked-down areas in Fengtai district, near Xinfadi market, in Beijing, China, 17 June 2020. One of Beijing's large
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Pekín agravó ayer las restricciones y puso en marcha medidas extraordinarias e inéditas para contener el brote de coronavirus en su principal centro mayorista de alimentación, como la de hacer test del virus a los empleados de todos los restaurantes, universidades y mercados de la ciudad.

Una tarea titánica teniendo en cuenta las decenas de miles de restaurantes y pequeños establecimientos de comida que hay en la capital china, además de los cientos de mercados de alimentación y las decenas de campus universitarios. Desde el sábado se han realizado 356.000 pruebas de ácido nucleico, dijo ayer Zhang Qiang, responsable del equipo de prevención municipal, que anunció que se harán además test a los trabajadores sanitarios, a quienes viven en complejos residenciales donde haya casos confirmados, a funcionarios y a profesores y estudiantes que hayan reanudado las clases.

También se harán pruebas a otras 355.000 personas relacionadas de alguna forma con el mercado mayorista de Xinfadi, el foco del nuevo brote, que ha causado en seis días 137 contagios en la ciudad, 31 en las últimas 24 horas, cuatro más que el día anterior.

Según Zhang, Pekín puede realizar 400.000 test cada día, una capacidad que se incrementará aún más para atender la demanda, a lo que se unirá la llegada a la ciudad de un laboratorio de bioseguridad móvil de nivel 3 instalado en un gran camión.

Estos laboratorios móviles, de los que China cuenta con una veintena, están especializados en el diagnóstico y la investigación de patógenos especialmente virulentos y de fácil y rápida transmisión.

Un total de 98 hospitales y centros designados se han habilitado en toda la metrópolis -de 22 millones de habitantes- para poder realizar esos cientos de miles de test.

La ciudad elevó el martes su nivel de alerta sanitaria del 3 al 2 (en una escala del 1 al 4) pero ha puesto en marcha medidas que van mucho más allá de ese nivel 2, en el que se encontraba hace apenas dos semanas.

Entre los 137 contagiados que ha dejado el nuevo brote, solo uno se encuentra en estado crítico, cuatro en estado grave y el resto están leves. Por el estado de los pacientes y otros indicios, algunos científicos chinos estiman que el virus del nuevo brote no parece especialmente grave. l

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