Los padres acusados de dejar ciego a golpes a su bebé aseguran que nunca le hicieron daño

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La Audiencia Provincial acogió ayer la primera sesión del juicio a una pareja acusada de maltratar a su hijo de menos de un año, provocándole lesiones que le dejaron ceguera, epilepsia secundaria y retraso psicomotor, por lo que le fiscal pide una pena de 24 años de cárcel para ambos por dos delitos de lesiones. Dos forenses que prestaron testimonio aseguran que sus síntomas coinciden con los del llamado “síndrome del niño sacudido”, y que se producen al agitarlo con fuerza. Según los médicos, las lesiones se habían producido 20 días antes del ingreso hospitalario (en enero de 2012) a lo que hay que añadir una fractura craneal que podría haberse producirlo al golpearle contra una superficie dura. Por su parte, tanto la mujer como el hombre, de origen senegalés, se ratifican en su inocencia.
El menor se encuentra ahora bajo la tutela de los servicios menores de la Generalitat de Cataluña, ejerciendo la guarda del mismo su abuelo materno. Los acusados, divorciados y alejados por orden judicial, han negado que el menor sufriera algún golpe que pudiera justificar el daño aunque durante el juicio, se acusaron mutuamente de exhibir ciertos comportamientos violentos. Por ejemplo, ella acusó a su expareja de realizar ciertos movimientos “bruscos” al niño, mientras que él hizo constar que la madre se ponía violenta cuando se enfadaba y “tiraba las cosas por el suelo”.
Ante el tribunal, la madre mantiene que estuvo siempre al cargo del menor y que, en una ocasión, la abuela le advirtió de que el bebé “agitaba mucho la cabeza y vomitaba”. Sin embargo, ella prefirió no tomar ninguna medida y esperar a poder acudir a la consulta del pediatra. El médico le habría asegurado que  “todo estaba bien”. Dos días después acudieron al hospital, donde ya les informaron de la gravedad de las lesiones que sufría el menor, para las que no encuentran explicación.
“Nunca se me ha caído el niño”, afirmó la acusada, que durante todo el interrogatorio insistió en que su hijo nunca sufrió ningún golpe y que nadie zarandeaba al menor. Sin embargo, una de las novedades que reveló es que el padre “cogía por los pies” al bebé para “darle masajes” pero, en cualquier caso, ha negado que lo zarandease. A preguntas de la Fiscalía, la mujer alegó que no informó sobre este comportamiento del padre porque él la tenía amenazada y tenía miedo, pero admitió que es posible  que su hijo se diese un golpe con la cuna y que ella no descubriera los hematomas porque no destacaban en su piel oscura. 
El acusado, por su parte, ha asegurado que “nunca” golpeó ni zarandeó a su hijo y, al igual que  la mujer, ha dicho que tampoco encuentra la “más mínima explicación” a los daños. Asimismo, aclaró que los masajes que le realizaba al menor eran “normales” y ha negado haber cogido a su hijo por los pies. Se empezó a preocupar por su estado de salud al notar que estaba “muy parado”. 
De hecho, el día que lo trasladaron al hospital se encontró al niño “tirado en la cama con la boca torcida y los ojos hacia arriba”.

Los padres acusados de dejar ciego a golpes a su bebé aseguran que nunca le hicieron daño