El temporal dañó el alumbrado y el tendido eléctrico y batió el Paseo

Las Esclavas recibió los peores embates de mar a las tres de la tarde de ayer | pedro puig
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El temporal “Bella”, el último del año, descargó ayer su bestial fuerza sobre la ciudad, por segundo día consecutivo, enviando grandes olas que rompieron contra la explanada de Las Esclavas o fuertes vientos que generaron cortes en el suministro eléctrico en A Zapateira y daños en el alumbrado navideño en Vioño. Pero, en total, los servicios de emergencia no contabilizaron más de una decena de intervenciones en la ciudad relacionadas con el temporal en los últimos dos días.

Donde menos problemas se registraron fue en la costa, precisamente donde se había declarado la alerta roja, mientras que en tierra era amarilla. La pleamar ocurrió pasadas las tres de la tarde, cuando las grandes olas llegaron a rebasar la duna de Riazor para estrellarse contra la base del Paseo y la Coraza, sin llegar a sobrepasarlo en ningún momento.

En cambio, las Esclavas se vieron inundadas por el oleaje, aunque esa zona, como todos los accesos de la ciudad, se había precintado y los servicios de emergencia velaron porque nadie atravesara las barreras, así que los más curiosos contemplaron el espectáculo de la naturaleza en toda su extensión desde una distancia prudencial. La ola más alta alcanzó los 8,1 metros.

Tendido eléctrico

En cambio en tierra, el momento de mayor peligro tuvo lugar alrededor de las siete de la mañana, coincidiendo con un fuerte chaparrón, y potentes ráfagas de viento que castigaron los lugares más expuestos. En A Zapateira, parte del tendido eléctrico se rompió: una línea de media tensión que abastecía la zona situada alrededor del Casino y del Colegio Rías Altas se vino abajo. Desde Naturgy calculan que unos 233 clientes se quedaron sin servicio eléctrico desde las siete menos cuarto de la mañana y el suministro no se recuperó hasta las doce y media.

También en barrios más céntricos el viento, que roló del oeste al noroeste, hizo de las suyas, con ráfagas de más de 80 kilómetros por hora, dañando en un par de puntos el alumbrado navideño, en calles como Dolores Rodríguez Sopeña, en Vioño. Sin embargo, solo se trataba de cables sueltos, que no requirieron la intervención de los bomberos, como sí tuvieron que acudir al aviso de caída de unas chapas desde un tejado o daños en fachadas.

Tampoco hay que olvidar el efecto de la lluvia: en 24 horas, desde las cinco menos diez de la tarde del domingo hasta la misma hora de ayer, los pluviómetros recogieron once litros de agua por metro cuadrado. El resultado fue una jornada muy complicada para el tráfico, sobre todo en los accesos de la ciudad, donde la circulación se congestionó.

El temporal dañó el alumbrado y el tendido eléctrico y batió el Paseo