La restauración del mural de Lugrís empezará en 15 días a vista del público

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Lo cubre una capa protectora, que Abanca quitará en dos semanas para que la firma Arteca comience a trabajar en su puesta a punto. El mural “Vista de A Coruña 1669” que Lugrís trazó en el número 74 de la calle Real duerme desde hacía días en el vial paralelo. La marina tendrá una segunda vida en la sede principal que la entidad financiera tiene en Los Olmos. 
Allí, se someterá a una rehabilitación que arrancará en 15 días, tras una primera semana de enero en la que el equipo técnico realizará trabajos previos. A partir del 9 está previsto que la composición recupere parte de su esplendor haciendo partícipe al público, que podrá ver cómo los profesionales recuperan la pieza paso a paso bajo el papel del banco de comodato (préstamo por uso). Abanca asumirá los costes. 
Para su traslado, la obra fue diseccionada en siete partes que se llevaron una a una para reintegrarse en el destino de forma “volumétrica y cromática”. 
Sus grandes dimensiones, de 245 por 910 centímetros, y el peso de la pintura, de 1.700 kilos, fueron los principales problemas con los que se encontraron tanto los responsables de Arteca como la empresa encargada del cambio de ubicación. “El proceso más complicado hasta el momento ha sido cortar y manipular el mural”, explicó la directora técnica de la empresa, Carmen Jiménez. De esta operación se encargaron especialistas en grandes volúmenes acostumbrada a cortar bloques de toneladas. 
La restauración tardará dos o tres meses e incluirá la limpieza y los repintados puntuales. Antes de que los pinceles y los pigmentos se acerquen al mural llegará “el momento más delicado”, que será volver a colocarlo en posición vertical en la estructura que lo sostendrá. La creación se encuentra en un estado peor del que se pensaba con unas barrigas que se produjeron al ceder ante un depósito de escombros procedente de una tubería. La entidad financiera afrontará su restauración con la premisa de respetar al máximo las condiciones originales del mural. Por eso, la nueva ubicación no es producto del azar, sino de colocarlo en un local prácticamente contiguo. 
De esta manera, se cierra un curioso círculo, que comenzó cuando Lugrís pintó su estampa onírica para un local propiedad del Banco Etcheverría. Ahora, el mural descansa en otro de una entidad bancaria, Abanca, presidida por Javier Etcheverría. 
Su puesta en escena será como lo que es, un mural, así es que en el espacio elegido se recreará un bloque que hará de sustento. Tampoco estará solo. Se acompañará de otras obras del genio que tiene Abanca con una pantalla sobre la reforma y los fondos lugrisianos.
 

La restauración del mural de Lugrís empezará en 15 días a vista del público