Rojo no logra un acuerdo con la oposición sobre las visitas a los plenos

rojo preside la reunión en la que participaron méndez romeu, jorquera, puy, beiras y ron efe
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La reunión convocada por la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, con los portavoces de los cuatro grupos parlamentarios para tratar los últimos incidentes ocurridos en sede parlamentaria no consiguió un acuerdo unánime, aunque sí logró acercar posturas.

De esta forma, Rojo presentará a la Mesa de la Cámara una propuesta con el ánimo de recuperar el entendimiento entre los grupos y restablecer el orden en los plenos, a raíz de los últimos incidentes originados en la tribuna de invitados.

Al término de la reunión con los grupos, celebrada durante la mañana de ayer, Rojo valoró la asistencia de todos los portavoces y expresó su confianza en una rápida restauración del normal funcionamiento de las sesiones plenarias.

La propuesta formal presentada a la Mesa –órgano en el que están representados PPdeG y PSdeG, pero que no cuenta con ningún miembro de AGE ni del Bloque– será trasladada para su debate posterior en la Xunta de Portavoces, indicó Efe.

 

Un primer paso

Para la presidenta, el encuentro “es un primer paso para entender que hay que defender el normal funcionamiento de la institución”.

Rojo dijo que espera que los distintos grupos representados en la Cámara presenten también sus propuestas en ese sentido.

“De lo que se trata es de que todos estemos de acuerdo en las medidas que puedan ayudar a que las sesiones y los trabajos se puedan desarrollar con normalidad”, dijo.

Recordó que en la anterior legislatura “siempre hubo acuerdos tácitos” entre los grupos para abordar determinadas cuestiones; “espero que eso sea un principio de partida y que podamos añadir más cuestiones; pero hay que plasmar las cosas por escrito”, aseveró.

En cuanto a posibles medidas que se puedan adoptar contra algunos diputados a raíz de los incidentes del último pleno, explicó que había encargado a los servicios de la Cámara la elaboración de informes sobre ello.

Por su parte, el portavoz del popular, Pedro Puy, abogó por “recuperar la normalidad” sobre el funcionamiento de la Cámara “en el sentido más amplio”.

 

Hecho para alterar

El popular mostró su disposición a alcanzar un acuerdo que evite incidentes “que en el fondo -sostuvo- atentan o van dirigidos a alterar el normal funcionamiento de la representación del pueblo en la proporción que el propio pueblo decidió”.

Puy indicó que hay “una serie de reglas consuetudinarias, o si se quiere de hábitos, que quebraron en el momento en que hubo incidentes, alguno de ellos muy grave en el pleno de sesiones”.

Señaló que las sesiones en el Parlamento siempre fueron públicas, “en ningún momento dejaron de serlo, evidentemente no puede ser de otra manera”, dijo.

 

Irrenunciable

José Luis Méndez Romeu, viceportavoz socialista, aseguró que para el PSdeG “es irrenunciable la capacidad de todos los ciudadanos de Galicia de asistir a los plenos”. “Ese derecho no puede ser restringido y es totalmente compatible con el derecho al buen funcionamiento de la Cámara y a la normalidad en el desarrollo de sus trabajos, una facultad que dentro del hemiciclo le corresponde a la Presidencia del Parlamento”, comentó.

Afirmó que la presidenta pudo constatar “como todos los grupos de la oposición consideramos irrenunciable la presencia de los ciudadanos”.

Dijo que su presencia “no entorpece la labor del Parlamento, sino que lo enriquece, precisamente con ese carácter de transparencia, y consideramos que la presidencia tiene facultades suficientes en el reglamento para mantener el orden”.

También el portavoz de AGE, Xosé Manuel Beiras, apoyó la búsqueda de “diálogo”, pero matizó que la posición de su grupo “es muy clara”.

 

Problemas de fuera

Según Beiras, los incidentes en la tribuna del hemiciclo “no son el resultado de una dinámica interna del Parlamento, sino de la proyección dentro del Parlamento de los problemas gravísimos que existen en la sociedad”.

Dijo que cualquier acuerdo ha de adoptarse en la Xunta de Portavoces. Para Beiras, “hay que preservar es el derecho de los ciudadanos” y consideró que las sesiones tienen que ser públicas.

Aclaró que si a su grupo se le pusiese “en el trance de tener que escoger entre acatar, disciplinadamente, decisiones respecto del orden dentro del Parlamento que colisionen con el contrato de fideicomiso que adquirimos con los ciudadanos, no tenemos más remedio que ser leales con el compromiso adquirido y la defensa de sus derechos, y no con el acatamiento y la domesticación que supondría de nuestra acción como diputados”.

Beiras opinó que la sociedad “tiene cada vez más percepción de que las instituciones no responden y que la clase política cuando llega a las instituciones no cumple los compromisos”.

Francisco Jorquera, portavoz del BNG, propuso restablecer “lo que era práctica habitual” en la Cámara gallega a la hora de cursar invitaciones.

“No es bueno que se establezcan restricciones de acceso de público a las sesiones plenarias y que se haga del Parlamento un club privado en el que esté reservado el derecho de admisión”.

El BNG, apuntó Jorquera, valora la voluntad de diálogo de la presidenta Pilar Rojo y la actitud de “rectificación” de algunas decisiones que, agregó, ha adoptado previamente.

Para el portavoz nacionalista, las invitaciones a los ciudadanos para asistir a los plenos “deben canalizarse” a través de los grupos parlamentarios.

 

Rojo no logra un acuerdo con la oposición sobre las visitas a los plenos