La incertidumbre y las “ganas” de volver a la normalidad marcan los prolegómenos de una “vuelta al cole” atípica

Uno de los colegios que ultima sus preparativos es el de Novo Mesoiro que se estrenará este curso | pedro puig
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La incertidumbre sigue siendo la sensación mayoritaria de los padres para la vuelta a las aulas que tendrá lugar mañana, aunque las ganas por volver a sentir un pequeño atisbo de normalidad también empiezan a asomar con el paso de las horas.

Explica la presidenta de la Federación Provincial de Anpas de Colegios Públicos, Dolores Blanco, que “son muchas las novedades y es mucho lo que hay que conocer y saber como va a evolucionar esto”, por lo que la “incertidumbre” y “un relativo miedo”, marcan las sensaciones de los padres, aunque “también es cierto de que hay ganas de volver a la normalidad”.

Uno de los aspectos fundamentales para la conciliación familiar y para el desarrollo educativo de los niños son las actividades extraescolares, que son también un foco de dudas para los progenitores.

“Las Anpas están haciendo todo lo que pueden”, comenta Blanco, que añade que están actuando “interpretando” el protocolo de vuelta a las clases, el cual no especifica como deben ser estas actividades. Por este motivo “demandamos una regulación en el protocolo en cuanto a la capacidad de hacer actividades extraescolares”, explica.

Otro foco de dudas son los comedores, que tendrán que contar con tres turnos en casi todos los centros. “Creemos que el problema todavía no ha llegado”, comenta Blanco, ya que los turnos “están prácticamente llenos” y todavía faltan inscripciones. Se primará la conciliación y después el orden de inscripción, pero se prevé que para octubre haya problemas por la falta de plazas para comedor.

Visión interna
Por otra parte, el presidente de los directores de centros públicos de la ciudad y también director del CEIP Curros Enríquez, Antonio Leonardo Pastor, comenta que “os centros estamos ultimando que todo esté en perfecto estado e sexa un espazo seguro”.

A este respecto, señala que los centros de la ciudad “ofrecen toda a seguridade que pode esixir calquera espazo para o seu uso habitual, as familias poden estar tranquilas porque os centros cumpren con todos os requisitos e temos todo preparado para que os alumnos cheguen e o fagan con seguridade”.

El presidente de los directores indica que las dinámicas acostumbradas en los centros serán un poco diferentes debido a las restricciones del coronavirus, pero apela a la seguridad de lo centros educativos y a la preparación de los mismos.

En cuanto al turno de comedor, Antonio  Leonardo Pastor pone de ejemplo su centro, “este servizo vaise seguir ofertando ás mesmas familias, o que pasa é que primará que se queden no centro aqueles alumnos de familias que precisen conciliar”. “Aquelas familias que teñan beca de comedor teñen que entender que este ano sí teñen o servizo, pero a comida daráselles nun tupper e proceder ao xantar nos seus fogares”, añade.

Más espacios
En cuanto a la necesidad de más espacios, el Ayuntamiento anunció ayer que pondrá a disposición de la Xunta cinco aulas en el centro Ágora para que puedan ser utilizadas por los escolares del CEIP Agra do Orzán.

También habilitará en la plaza de Pontevedra una zona para que el alumnado del Eusebio da Guarda tenga más espacio en sus tiempos de recreo. Además, indicaron que vallarán parte de la avenida de Barrié de la Maza para facilitar la entrada.

La incertidumbre y las “ganas” de volver a la normalidad marcan los prolegómenos de una “vuelta al cole” atípica