La comunidad con okupas de Ribeira Sacra adeuda 21.000 euros en agua

QUINTANA. IMPAGO DE AGUA EN MESOIRO
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Los vecinos de la comunidad formada por los números 15, 17, 19 y 21 de la calle de Ribeira Sacra descubrieron hace unas semanas que acumulan un deuda por impago del agua que se eleva a 21.000 euros, los correspondientes a los últimos tres años, según su presidente, Francisco Mañana. Los vecinos del bloque de edificios, que se ha hecho conocido por albergar varios okupas e inquilinos indeseables que causan daños y problemas de convivencia, tiene que enfrentarse a un problema que, aseguran, no han causado ellos, sino el gobierno autonómico, aunque los okupas son responsables de que la factura se haya disparado. 
 Mañana lo explica así: la comunidad dispone de dos fuentes para el suministro de agua. La primera es directa, y la pagan los vecino a Emalcsa. La otra llena unos depósitos comunales donde el líquido es calentado por placas solares hasta una temperatura de 18 grados y luego una red de tuberías las lleva a cada hogar, donde son calentadas más aún por las calderas domésticas y proveen así de agua caliente a un precio módico. 
“Es una buena idea, pero se estropeó a los pocos meses de venir aquí”, se lamentó Mañana. Por eso, el sistema resultó ser mucho más util a los okupas que se hicieron con pisos vacíos propiedad de la Xunta, que pudieron obtener agua corriente gracias a estos depósitos. “Sin pagar, por supuesto”, matiza Mañana.

pagos
De esta manera, entre propietarios, inquilinos y okupas, fueron engordando una factura que ahora ya llega a los 21.000 euros. “Algunos pisos de okupas, que solo usan esa agua, tienen que pagar 1.000 euros”, asegura el presidente de la comunidad. Dinero que, en última instancia, tendrá que ser abonado por el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), dado que las esperanzas de que la deuda la paguen los okupas son más bien escasas. 
Pero los propietarios también tienen que desembolsar varios cientos de euros debido a que la factura de los depósitos va dirigida a la Xunta, concretamente a un funcionario, que debía haberla reenviado a su vez a los vecinos, según afirma Mañana. “Pero no lo hizo, no se sabe por qué, y fue creciendo hasta llegar a la suma actual”, explica el presidente de al comunidad. Los vecinos piensan celebrar una asamblea a finales de mes para decidir cómo se van a enfrentarse a este problema que se suma a los que ya soportan.

La comunidad con okupas de Ribeira Sacra adeuda 21.000 euros en agua