La familia de la paciente que murió en el ascensor denuncia al hospital

Varios agentes de Policía, en el exterior del hospital sevillano de Valme | raúl caro (efe)
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La familia de Rocío Cortés, la mujer de 25 años seccionada el domingo por un ascensor del sevillano hospital de Valme, denunció ayer ante el juzgado número 1 de Sevilla al centro hospitalario y a la empresa encargada del mantenimiento del elevador en el que se produjo el siniestro.
La empresa Orona, responsable del mantenimiento del ascensor, aseguró por su parte que el elevador había pasado “sin incidencias” todas las inspecciones periódicas obligatorias y había sido revisado el día 12 de este mes. En las puertas del tanatorio en el que se encuentra el cuerpo de su hija, Juan Cortés, el padre de la joven, que vivía en Dos Hermanas (Sevilla), informó de que ya han denunciado lo que la familia de la fallecida considera “una negligencia”.
La joven, de 25 años, falleció el domingo cuando era trasladada en una camilla tras dar a luz por cesárea a su tercera hija y, cuando era introducida en un ascensor, falló el dispositivo de control de cierre de las puertas y se puso en marcha. Juan Cortés dijo también que aún no se había puesto en contacto con él nadie de la Consejería de Salud andaluza ni del Ayuntamiento de Dos Hermanas, donde trabajaba la joven como animadora.
No obstante, fuentes de la Consejería de Salud aseguraron que representantes de este departamento atendieron a la familia de la fallecida “en todo momento”, aunque creen que es posible por las circunstancias tan dolorosas que atravesaba la familia que “no supiera ni con quién hablaba”.

Bebé
La bebé que tuvo Rocío Cortés se encuentra estable e ingresada por una cardiopatía congénita en la Unidad de Cuidados Intensivos de neonatos del hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
La dirección del hospital solicitó un informe técnico a la empresa de mantenimiento de los ascensores para conocer los motivos del suceso y trasladará los resultados a la autoridad judicial, según informó en un comunicado, en el que aseguró que está colaborando con la investigación judicial “con el fin de esclarecer cuanto antes las circunstancias que han provocado el accidente que ha sido inusual”.
La cooperativa guipuzcoana Orona explicó que el ascensor fue fabricado por otra empresa, pero desde el año 2013 se encarga de su mantenimiento.
El elevador había pasado “sin incidencias” la última Inspección Periódica Obligatoria (IPO) en mayo de 2017 a través de un organismo de control autorizado independiente. Además, el elevador ha estado sometido a las revisiones de mantenimiento mensuales obligatorias por parte de personal de Orona, la última de ellas el pasado 12 de agosto.
La asociación Defensor del Paciente ha solicitado a la fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, que investigue las circunstancias de la muerte de Rocío Cortés.

La familia de la paciente que murió en el ascensor denuncia al hospital