La Marea y el PSOE negocian por áreas los presupuestos para el año próximo

El alcalde saluda a los concejales socialistas en el pleno en el que se dio luz verde a los presupuestos de 2017 | quintana

El Gobierno local y su socio natural en el pleno de María Pita, el PSOE, siguen manteniendo en la sombra sus negociaciones de los presupuestos que marcarán el destino de A Coruña en 2018. Las conversaciones son todavía extraoficiales pero lo cierto es que se están dando pasos importantes para encontrar un entendimiento antes de que termine el año. Para ello se han establecido reuniones por áreas que se celebran entre pocas personas, en algunos casos con solo un representante de cada partido.


Era un objetivo de todos los grupos con representación en el Consistorio y parece que se está consiguiendo. Los nuevos presupuestos han comenzado a negociarse con más tiempo. Las primeras conversaciones informales tuvieron lugar durante el verano y ahora se está entrando más en detalle. Aunque no se están registrando imágenes de los momentos clave ni hay declaraciones oficiales, lo cierto es que los concejales de Marea Atlántica y el PSOE ya debaten qué partidas incluirá cada cual en el cuadro de inversiones del año próximo.

Nueva fórmula
Fuentes cercanas al proceso afirman que a petición del equipo del alcalde, Xulio Ferreiro, se ha optado por trabajar con una fórmula distinta a la que se utilizó para llegar a un acuerdo sobre el documento económico para el ejercicio en curso. En concreto se están manteniendo negociaciones por áreas, de tal forma que ya se han tratado de forma inicial temas como los Servicios Sociales.


Por lo que ha podido saber este diario hubo algún otro encuentro, por ejemplo, para juntar visiones relativas a la movilidad –una política muy criticada hasta el momento–, al comercio y al turismo. Todavía quedarían pendientes los capítulos de Cultura y Deportes y el relativo a una concejalía con gran peso como es la de Regeneración Urbana y Derecho a la Vivienda, entre otras.


Los encuentros están siendo de dos personas, en algunos casos algunas más, para evitar que los asuntos básicos se pierdan por la intervención de demasiadas voces discordantes.


En cualquier caso, y aunque el Ayuntamiento no quiso pronunciarse ayer al respecto de este asunto, en este acercamiento de posturas previo a las reuniones de carácter oficial entre los miembros del Consistorio no se han visto grandes diferencias de pareceres entre los ediles.
No es de extrañar puesto que el portavoz del grupo socialista, José Manuel García, comentaba hace semanas que algunas de sus metas irrenunciables serían la mejora de las inversiones tanto en los asuntos de carácter social como para fomentar el empleo entre los coruñeses, algo que en principio no genera divisiones. Con independencia de cuando se dé un salto adelante para firmar el presupuesto de 2018, lo más positivo es que se ha comenzado a estudiar todo con algo más de distancia del final del año que en 2016. Esto ayudará en caso de que haya enfrentamientos o puntos de fricción o surjan hipotéticas rupturas entre ambas partes, una posibilidad que ya se vivió con anterioridad.


De hecho, los problemas para aprobar la hoja de ruta a nivel económico de este año y la tardanza en sacar adelante el texto final han servido de excusa al Gobierno municipal para mantener impagos de convenios relativos a 2016, retrasar el reparto de fondos y los gastos de 2017 e, incluso, recurrir a numerosos modificados de crédito sobre lo pactado.


Las conversaciones continúan pero, al parecer, no toda las personas afines al partido de la oposición estarían conformes con la decisión de los concejales de aceptar el planteamiento de Xulio Ferreiro de tratar las cuestiones de ciudad por departamentos temáticos y no como un conjunto.

Preocupación por el reparto
El año pasado (y parte de este) las cuentas se vieron de manera global pero las relativas a 2016 se habían puesto sobre la mesa de manera individualizada en algunos momentos, lo que no tuvo un resultado del todo positivo para el grupo municipal socialista.
El hecho de analizar las partidas por separado puede hacer que nuevamente los proyectos aportados por la oposición a cambio de su voto en el pleno se queden fuera del cumplimiento.


Es decir, si ahora el Ayuntamiento explica sus líneas de trabajo para 2018 y el PSOE aporta sus ideas por separado, a la hora de configurar todo el presupuesto la Marea podría eliminar esas aportaciones –o una parte de ellas, como ya pasó– escudándose en la falta de encuadre de todos los montantes reservados para cada concejalía.

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