El punto fatídico también se lleva al Real Madrid

Los jugadores del real madrid muestran su tristeza al ser eliminados de la liga de campeones por el bayern de munich tras el partido de vuelta de la semifinal disputa, esta noche, en el estadio santiago bernabéu, en madrid. efe/pablo gonzále
|

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Kaká, min.77), Özil (Granero, min.111), Cristiano Ronaldo; y Benzema (Higuaín, min.106).
Bayern de Múnich: Neuer; Lahm, Boateng, Badstuber, Alaba; Luiz Gustavo, Schweinsteiger; Robben, Kroos, Ribery (Müller, min.95); y Mario Gómez.
Goles:
1-0 min. 6: Ronaldo, de penalti.
2-0 min. 14: Ronaldo.
2-1 min.27: Robben, de penalti.
Penaltis (empezó tirando el Bayern):
0-1 Alaba.
0-1 Cristiano, para Neuer.
0-2 Mario Gómez.
0-2 Kaká, para Neuer.
0-2 Kroos, para Casillas.
1-2 Xabi Alonso.
1-2 Lahm, para Casillas.
1-2 Ramos, alto.
1-3 Schweinsteiger.
Árbitro: Viktor Kassai (HUN). Amonestó a Pepe (26), Arbeloa (59) y Granero (115) por el Real Madrid; y a Alaba (5), Robben (89), Luiz Gustavo (101) y Badstuber (105) por el Bayern.
Campo: Santiago Bernabéu, lleno, ante la presencia de 82.000 espectadores.

El Bayern de Múnich se llevó en la tanda de penaltis el sueño de la “décima” Copa de Europa del madridismo, tras un duelo épico convertido en clásico europeo en el que el conjunto alemán demostró porque es la bestia negra de un Real Madrid, que tras ganar 2-1 con doblete de Cristiano Ronaldo, acabó llorando por el fallo en los penaltis del luso, Kaká y Ramos.

Era la primera vez en la historia del estadio Santiago Bernabéu que un partido de la Champions acababa en tanda de penaltis. El madridismo agarrado a la figura de su santo, San Casillas, y desolado cuando las dos paradas de su capitán, que igualaban la tanda, acabaron en nada con el disparo a las nubes de Sergio Ramos.

El Bernabéu se transformó en ese estadio de las noches mágicas europeas en uno de esos partidos que marcan la carrera de un futbolista. La imagen de un referente, Juanito, en un fondo. La casta. El ejemplo a seguir en una semifinal con sabor a final. En un duelo rebosante de fútbol en el que el Bayern cumplió su sueño: jugar la final en su estadio.

Degustando la euforia de asestar un golpe definitivo a la Liga en el Camp Nou, saltó el Real Madrid al campo. Empujado por un ambiente que invitaba al miedo escénico. Su salida en tromba se encontraba con una primera ocasión de Khedira, tras internada de Di María que detuvo un nervioso Neuer. Un disparo de Di María lo rechazó Alaba con la mano desde el suelo. Penalti. Era el momento de Cristiano Ronaldo. Engañó a Neuer con el cuerpo. Gol.

El premio en la mano en un abrir y cerrar de ojos. Perdonó el empate el Bayern y el castigo no pudo ser más duro para el conjunto alemán, el segundo gol de Ronaldo.

Dos goles de ventaja y el ambiente a su favor. El Madrid aceleraba rumbo a Múnich hasta que cometió los mismos errores que en el Allianz. Reculó, buscó el contragolpe y renunció a la posesión. Pepe derribó con claridad a Mario Gómez, que ganó la posición a los centrales. Robben no fallaba en su vuelta a la que fue su casa y el resultado no se movió ni en la prórroga. En los penaltis, se esfumó otra vez el sueño de la Décima.

El punto fatídico también se lleva al Real Madrid