ARTEIXO-Los cambios legislativos permiten que Arteixo se quede con servicios sociales

El salario del alcalde (d) se queda en el límite de lo que marca la ley javier alborés
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Los servicios que debían prestar los municipios era una de las incógnitas que pendían sobre la reforma de la administración local. Dentro de esa duda, preocupaban asuntos como el futuro de los servicios sociales. En el texto aprobado por el Senado el 20 de diciembre, se establece que los ayuntamientos como el de Arteixo se quedan con esta atención al ciudadano.
Dice el artículo en concreto, que aquellas localidades de más de 20.000 habitantes, tendrán que responsabilizarse de Protección Civil, prevención y extinción de incendios, instalaciones deportivas de uso público. A mayores, incluye la evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social.
Estas competencias son un añadido a las obligaciones que tienen todos los municipios: alumbrado público, cementerio, recogida de residuos, limpieza viaria, abastecimiento y alcantarillado y pavimentación de las carreteras. Y para los que tienen más de 5.000 deberán contar con un parque público, biblioteca y tratamiento de residuos.
Arteixo tiene una población algo superior a los 30.000 habitantes. Ello le posibilita que hasta diez miembros de la corporación puedan tener una dedicación exclusiva.
 El municipio está por debajo de este límite ya que cuenta con cuatro dedicaciones exclusivas, a las que habría que añadir dos medias dedicaciones.
Respecto a los salarios, el alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, cobre algo más de 55.000 euros. Se establece un baremo en el que se toma como base el salario de un secretario de Estado para limitar el sueldo de un regidor local, además de tener en cuenta la población a la que representa. Calvelo se quedaría justo en el límite ya que si la media del citado cargo estatal son 100.000 euros anuales, el mandatario arteixán puede cobrar menos del 45% de esa cuantía.
Algo parecido ocurre con las nóminas del resto de ediles: María Riveiro, 45.000; Alberto Castro, 37.500; José Ramón Amado, 42.000; Víctor Merelas, 26.500  y Manuel Padín, 26.500.
Otro de los puntos que no hará modificar la vida municipal de Arteixo es el límite de personal de confianza que pueden contratar. Se trata de trabajadores de libre designación por parte del alcalde y cuyo contrato se termina cuando el político abandona su puesto, o despide al empleado en cuestión. En la actualidad, el municipio cuenta con dos secretarios y un jefe de prensa en este tipo de contrataciones.

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