Los allegados de Diego Bello siguen en lucha tras cumplirse un año desde su asesinato en Filipinas

La familia y amigos de Diego Bello no se rinden. Un año después del fatídico 8 de enero de 2020, cuando el coruñés falleció a manos de la Policía de Filipinas en la isla de Siargao, sus allegados todav&iacu
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La familia y amigos de Diego Bello no se rinden. Un año después del fatídico 8 de enero de 2020, cuando el coruñés falleció a manos de la Policía de Filipinas en la isla de Siargao, sus allegados todavía no han encontrado respuestas y mantienen de forma activa su labor de buscar justicia. Ahora solicitan que se investigue a Miguel Luis Reyes Villafuerte (más conocido como Migz), gobernador de Camarines Sur, en el país asiático. Se trata de la pareja de una excandidata filipina a Miss Universo llamada Rachel Peters.

Así lo ha compartido en redes sociales la plataforma Xustiza para Diego Bello, que insta a todos los interesados a compartir una publicación con la historia de este hombre en páginas como el Departamento de Turismo de Filipinas, Guía de Filipinas o el Consulado de España en Manila. 

En concreto, el artículo señala que Migz es “descrito como un hombre violento que sufre de celos y que no permitió a su novia visitar el establecimiento de Diego”. El texto añade que el filipino se habría presentado a finales de 2019 en el local del coruñés para amenazarlo de muerte. 

Bello residía en esta isla donde regentaba La Santa, una tienda de artículos de surf y restaurante, además de otro establecimiento en el municipio de General Luna. 

El 8 de enero fue abatido a tiros por la Policía del país, que argumentó que el gallego era traficante de drogas y que había abierto fuego contra un agente, por lo que se procedió a dispararle. Esta versión fue cuestionada desde el primer momento por todo el entorno de Diego, que siempre defendió su inocencia. 

“La Policía disparó a matar”
La Comisión de Derechos Humanos dio la razón a sus familiares el pasado mes de agosto, cuando hizo público su informe final en el que aseguraba que “la Policía disparó deliberadamente a matar”. 

La investigación de este organismo pone en duda, por lo tanto, la versión del jefe del operativo que terminó con la vida de Bello, Vicente Panuelos. No solo indica que no fue legítima defensa debido al número de disparos efectuados, sino que, además, la trayectoria de las balas suponen otra prueba más para dudar de la veracidad de la Policía filipina. 

La plataforma Xustiza para Diego Bello ya envió un comunicado poco después del asesinato en el que desmentían la versión oficial. “Existen imágenes de Bello saliendo del restaurante que regentaba minutos antes de su muerte que prueban que no portaba ninguna bolsa, tal y como afirma la Policía que llevaba en su poder en el momento de la muerte”, indica el texto. A la espera de la evolución del caso por parte de las administraciones, la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso aprobó el pasado mes de noviembre por unanimidad instar al Gobierno de Filipinas a promover una investigación imparcial que ayude a “limpiar” el nombre del coruñés.

Ahora, cuando se cumple un año sin Diego, los interrogantes se mantienen, pero su familia cuenta con el apoyo de la ciudad y del propio Gobierno local.

Los allegados de Diego Bello siguen en lucha tras cumplirse un año desde su asesinato en Filipinas