
La llegada de los refuerzos invernales no ha impedido que el Deportivo siga teniendo enormes problemas para fabricar ocasiones de gol. Sin embargo, dicha circunstancia no quita el sueño a Fernando Vázquez. Al menos, no tanto como la desconcentración defensiva mostrada en ciertos momentos, como en varias fases del último partido de Liga, contra el Sporting de Gijón.
“Lo que me preocupa es perder el control. No me gusta que el equipo contrario corra fácil y nos pille desorganizados y el otro día pasó en algunas momentos. Dio la sensación de que el Sporting en varias ocasiones nos podía hacer el 0-2. Y con ese resultado el partido estaba perdido. No me importa dominar sabiendo que tengo problemas para crear ocasiones, pero ese dominio no me puede llevar a darle facilidades al rival para que me haga contras”, apuntó el entrenador blanquiazul después del entrenamiento de ayer.
Precisamente, uno de esos momentos de relajación o distracción defensiva se produjo tras el saque de esquina que originó el gol del equipo asturiano.
“La jugada ya pasó en Murcia. Está sin resolver y hubo un movimiento de futbolistas que permitió que hubiera un jugador rival solo en el punto de penalti. Esa es una responsabilidad del equipo, una dejadez, una falta de concentración”, comentó el preparador herculino, quien explicó las claves para intentar frenar la sangría de tantos encajados a balón parado.
“Lo más importante es la actitud de los futbolistas, qué nivel de concentración, de pelea, de orgullo... Puedes tener un chaval que mida 1,50 al que no le rematen nunca y uno de 1,90 y que le rematen siempre. No es tanto una cuestión de talento técnico sino de cómo sea nuestro carácter”, argumentó el entrenador, un poco cansado de que las distintas pruebas efectuadas no rebajen la cifra de tantos recibidos por medio de la estrategia.
“El otro día pusimos un hombre más en zona, pero tampoco funcionó. Todo el mundo lleva goles en contra en córners, pero en nuestro caso, el porcentaje es exagerado”, señaló.
Vázquez achacó también a la falta de “aplomo y tranquilidad” la mayoría de los errores cometidos el pasado fin de semana, tanto en defensa como en ataque.
“Parece que en Riazor tenemos prisa. Al equipo le falta un poco de aplomo y tranquilidad”, dijo, a la vez que admitió que el miedo de la mayoría de los equipos a asumir riesgos en la segunda vuelta de la competición obliga a la escuadra coruñesa a llevar la iniciativa en lugar de apostar por el contragolpe, que tan buenos resultados dio al Depor en la primera mitad de la temporada.
“Las circunstancias nos obligarán a tener que ganar partidos y dominar, porque en la primera vuelta todo el mundo quiere demostrar lo que puede ser, pero en la segunda hay equipos que no van a querer arriesgar y tienes que ir tú a jugar y a controlar los partidos. Todo el mundo está más preparado para atacar tras una recuperación. Es más fácil atacar al contragolpe que hacerlo en estático”, advirtió.
En el tramo final de los dos últimos encuentros, el técnico coruñés optó por modificar el esquema de juego e introducir un dibujo 5-3-2. Movimiento que, aunque admite que aún deben mejorar, considera que, al menos ante el Sporting, permitió al cuadro herculino asediar con mayor facilidad el área contraria.
“El partido estaba en una situación. No quiero decir que atacáramos mejor o creáramos más peligro, pero sí que llevamos más el peso del partido y arrinconamos al Sporting, pero tenemos que perfeccionar el sistema. Le llamo sistema de riesgo, cuando uno tiene que controlar el partido y dominar, puedes poner ese sistema”, explicó.
alcorcón
Fernando Vázquez también habló sobre el próximo adversario, el Alcorcón, un rival al que considera más peligroso desde que el técnico José Bordalás, quien dirigió al cuadro madrileño la pasada campaña, ha retomado las riendas de su anterior equipo.
“Vuelve un entrenador que tuvo éxito en ese equipo y eso siempre da confianza porque es un entrenador intenso, táctico, que tiene al equipo junto. Es un rival difícil, que ganó en confianza. Vamos a tener enfrente un equipo que sí sabe a qué juega y eso siempre es más complicado”, alertó, y descartó que a la plantilla herculina pueda afectarle el recuerdo de la abultada derrota sufrida en su única visita al estadio de Santo Domingo (4-0), hace dos temporadas.
“Era un gran Deportivo y fue una derrota importante y no estaba Bordalás, sino otro entrenador y era otra época”, apuntó, a la vez que dejó claro que tampoco cree que el conjunto blanquiazul pueda acusar tener que jugar en un escenario de dimensiones más reducidas.
“Supongo que no. Somos soncientes de que es un buen equipo y de que es un campo un poco hostil, en el que te puedes sentir un poco incómodo”, afirmó.
El estratega blanquiazul también habló sobre Sissoko, a quien ya ve mucho mejor físicamente: “Está bajando su peso, mejorando su estado de forma y está empezándose a ver lo que de verdad tiene. Pero tiene que entrenarse más que el resto para llegar lo antes posible. Ahora tenemos un pequeño hándicap que es que está preconvocado por Costa de Marfil para marzo. Vamos a ver si se confirma su convocatoria”.














