
Las redes sociales sirvieron, una vez más, como plataforma para la convocatoria de una movilización espontánea. En este caso, los protagonistas fueron los funcionarios coruñeses y el motivo de la protesta, los ajustes que aplicará el Gobierno y que anunciaba el miércoles Mariano Rajoy. Cerca de mil personas, la mayoría de ellas trabajadores del sector público (guardias civiles, profesores, administrativos, entre otros), se echaban a la calle ayer por la tarde para mostrar su rechazo a las nuevas medidas. Entre sus denuncias, el funcionariado destaca que los recortes en sus salarios no solo les afectarán a ellos, sino que repercutirán en otros sectores. “Si a mí me quitan la paga extra, está claro que voy a comprar menos, y eso, a la larga, lo van a notar los comerciantes”, señalaba uno de los manifestantes concentrados frente a la Delegación del Gobierno.
La protesta se desplazó en un primer momento hasta la plaza de Pontevedra, para regresar a la de Ourense, donde se realizó una sentada pacífica, perturbada en algún momento por el lanzamiento de bengalas y bombas de humo. La movilización repercutió de manera importante en el tráfico de la ciudad, provocando retenciones de más de un kilómetro en Alfonso Molina, avenida del Ejército y, en menor medida, los Cantones y San Andrés. n




















