El juez apunta a dos reuniones de Puigdemont con un empresario vinculado al 3%

Carles Puigdemont llega a una rueda de prensa en Berlín | aec
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El expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont mantuvo dos reuniones en 2013 con el director general de la empresa pública Bimsa Ángel Sánchez Rubio y el empresario Josep Manel Bassols, de la constructora Oproler, todos ellos implicados en la trama del 3% que investiga el magistrado de la Audiencia Nacional José de la Mata.


En el auto por el cual acuerda citar en calidad de investigadas a 23 personas, el juez relata que Sánchez Rubio ayudó a introducir a la constructora vinculada a la trama en el sistema de contratación del Ayuntamiento de Girona cuando era alcalde Puigdemont. Tanto es así, que se produjeron dos encuentros entre ellos, de acuerdo con el parte comercial que el empresario arrepentido elaboró.

El primer encuentro se produjo el 4 de junio de ese año entre Puigdemont, Bassols y Sánchez Rubio en el parlamento catalán con el objetivo de preparar “nuevo pliego y organización de licitaciones”. Un día después se celebró una comida entre las partes para “seguir el tema”, según las anotaciones del empresario.


Así se desprende del auto en el cual De la Mata cita a declarar a 23 personas en el caso del 3%, entre ellos exaltos cargos de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) por las presuntas comisiones ilegales pagadas a esta formación a cambio de concesiones de obra pública en Cataluña.

Financiación ilegal
Entre los citados del 11 al 22 de junio, se encuentran Francesc Xavier Sánchez Vera, quien ostentaba el cargo de responsable económico y jurídico de CDC; Anna Dolors Benítez, jefa económica financiera de CDC y Carles del Pozo Cerda, gerente y coordinador de Área Económica de CDC. También están llamados el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Sixte Cambra, y el exteniente de alcalde de Urbanismo de Barcelona Antoni Vives.


Según el magistrado, los ahora citados contribuyeron “a poner en marcha la estructura para financiar ilegalmente al partido político, en forma encubierta mediante donaciones a Fundaciones ligadas a CDC (Catdem y
Fórum Barcelona), en connivencia con empresarios y otros cargos de índole política, alterando todo tipo de concurso públicos, con la finalidad de dirigir los mismos hacia empresas que, a su vez, colaboraban con donaciones al partido”.

El juez apunta a dos reuniones de Puigdemont con un empresario vinculado al 3%