La cúpula de Vitaldent recibía 17,25 millones al año que ocultaba a Hacienda

17/02/2016 Oficinas centrales de Vitaldent. Representantes de Vitaldent aseguran que todas las clínicas mantienen una actividad diaria "absolutamente normal", tanto las 139 propias como las 217 gestionadas mediante franquicias, y garantizan a sus
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La cúpula directiva de Vitaldent recibía anualmente 17,25 millones de euros anuales que ocultaba a la Hacienda pública, según un informe de la Unidad Central de Delincuencia económica y Fiscal de la Dirección General de la Policía.
La titular del Juzgado de Instrucción número dos de Majadahonda decretó el pasado miércoles prisión provisional comunicada y sin fianza para seis directivos de Vitaldent (el presidente de la entidad, Ernesto Colman, el vicepresidente, Bartolo Conte y otros miembros de la ‘cúpula’ como los hermanos Javier y Óscar Arteaga, Nicolás Sissini y Yolanda Copete Piris) y dejó en libertad provisional a otros cuatro arrestados en el marco de la “operación Topolino” (Luis María Aranda Vides, Miguel González-Blanch Roca, Iván Martínez Espinosa y María Jesús Lago).
En el auto en el que envía a prisión a estos seis directivos, la magistrada recoge un informe de la UDEF en el que se estima que cada una de las 146 clínicas propias de Vitaldent pagaba un canon mensual de 10.000 euros a la trama.
En base a estos datos, concluye que la cúpula de la empresa recibía 17,25 millones anuales que ocultaba a la hacienda pública. En el mismo informe, además, se constatan transferencias a Luxemburgo desde junio de 2012 a julio de 2015.
Cada clínica debía entregar en “B” la cantidad mensual elegida, debiendo entregar el 10 por ciento a la organización, para lo cual se estableció un sistema de recogida de dinero en efectivo y posteriormente fijar en 10.000 euros mensuales esta cantidad.
En total, en el operativo fueron arrestadas 13 personas en la Comunidad de Madrid y una en Torrevieja (Alicante) y se practicaron numerosos registros, en los que los agentes se incautaron de hasta 1,2 millones de euros en efectivo (400.000 euros en el domicilio del presidente, 100.000 en el despacho que compartían Conte y Sisinni, 66.000 euros en el de Javier Arteaga y 615.000 en el de su hermano Oscar), así como un avión de un millón de euros, 36 coches, varios de ellos de alta gama, y varias fincas.
Por su parte, los abogados de los franquiciados aseguraban que sus clientes estaban sujetos a un sistema “salvaje” en el que el 98 por ciento de las cláusulas de los contratos eran penales, es decir, “se castigaba todo sin ningún tipo de contraprestación” para los franquiciados.
Los letrados, respecto al modelo de negocio que seguían las clínicas, aseguraron que “no se pueden hacer valoraciones rápidas” y que “al parecer la marca Vitaldent hacía aplicar sobrecostes de manera continuada y sostenida en el tiempo a los franquiciados; aplicaba de manera perversa el sistema informático donde se establecía la información y toda la facturación así como cánones que no figuraban en el contrato de franquicias”.
“También se practicaban auditorías internas que servían para doblegar el ánimo de los franquiciados”, apuntaron los abogados.

La cúpula de Vitaldent recibía 17,25 millones al año que ocultaba a Hacienda