Las obras municipales chocan con la falta de acuerdo con los ciudadanos

En la calle de la Torre hubo protestas por la eliminación de plazas de aparcamiento | javier alborés
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Durante buena parte del mandato hubo críticas al Gobierno local por la falta de proyectos principalmente relacionados con obras. En los últimos meses se pusieron en marcha varias y todas han compartido un mismo factor: las críticas vecinales.

Esta situación denota que no se tuvo en cuenta la opinión de vecinos y comerciantes a la hora de poner en marcha estas actuaciones y que estuvieron acompañadas por protestas. La falta de sintonía entre el Gobierno municipal y la ciudadanía es evidente a pesar de que la Marea haga de la participación ciudadana una de sus banderas.
Uno de los casos más recientes es el de la nueva mediana de la avenida de Primo de Rivera. La anterior separación vegetal entre ambos sentidos de la circulación se convirtió ahora en un “muro” de hormigón, así lo denominan los vecinos y comerciantes del lugar, que se quejaron notablemente por esta solución.

Ahora, el Ayuntamiento ya se encuentra en proceso de aportar una modificación con vegetación de por medio que acabe con la contestación social que recibió la solución inicial. Además, destaca que desde María Pita se apostase por una solución solo de hormigón cuando lo habitual es que defiendan la “humanización” de los espacios y la prevalencia del verde sobre el gris.

Atascos
Menos críticas provocaron durante su implantación las nuevas plazas de la ORA que se implantaron recientemente en un tramo de Zalaeta junto a la mediana y que sirven para regular una práctica común hasta el momento pero que no era oficial.
Si el recibimiento fue normal, la realidad ha sido diferente y el pasado viernes se produjo el ejemplo más claro cuando un autobús escolar estuvo más de una hora detenido porque no podía pasar.
El motivo es que una furgoneta aparcada en batería impedía el paso del autocar y esto provocó retenciones. Según algunos residentes y comerciantes de la zona señalan que antes había ocurrido en más ocasiones.
Además aseguran que la nueva distribución de las plazas de la ORA conlleva que el tráfico se detenga con asiduidad cada vez que un vehículo se encuentra desaparcando, algo que antes no sucedía ya que había más espacio para maniobrar.


Precisamente las 56 nuevas plazas de la ORA que el Ayuntamiento habilitó en Zalaeta nacieron con la intención de reemplazar las 32 que se eliminaron de la calle de la Torre por las obras para la ampliación de aceras, que comenzaron antes de lo que se había anunciado.

La decisión municipal de eliminar estos espacios para el aparcamiento fue recibida con críticas por aquellos que desarrollan su actividad en esta vía. Esta obra forma parte del proyecto “Camiño do Vixía”, que incluye otras actuaciones en la zona y que en el momento de su anuncio desató quejas de los vecinos precisamente por la desaparición de espacios para aparcar.

Más allá fue el enfrentamiento entre vecinos y Ayuntamiento por las obras en la calle de San Vicente. Ante el anuncio del inicio de una obra de importante calado, los vecinos exigieron explicaciones sobre el proyecto a la Marea alegando que desconocían en qué consistía.
El Gobierno local cedió y explicó la intervención ante unos vecinos que llegaron a concentrarse en esta calle de Os Mallos para además reclamar algunas modificaciones en el proyecto que se había diseñado desde el área de Urbanismo.
En este caso la falta de información sobre la actuación fue uno de los principales motivos de queja por parte de los residentes en esta zona de Os Mallos, que veían cómo se iba a cortar la calle al tráfico durante dos meses sin conocer con qué finalidad.

Otra actuación que fue recibida con bastante rechazo social fue la de las nuevas aceras en Palavea. Esta intervención provocó duras quejas vecinales que llegaron a realizar una recogida de firmas en su contra y se turnaron para impedir que se realizasen sus trabajos.
Entre sus motivos de reclamación están la eliminación de plazas de aparcamiento, menos espacio para que circulen los vehículos y cuestiones legales relativas a la distancia entre las ventanas de algunos edificios y la nueva acera.

Resultado positivo
Los vecinos consiguieron con sus protestas que se paralizasen las obras que se estaban llevando a cabo y sus quejas, como en alguno de los casos anteriores, tuvieron calado en el Gobierno municipal.

El concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, anunció recientemente que se habían consensuado los trabajos con los vecinos de Palavea para que puedan continuar y ajustándose a las peticiones de los residentes en el barrio.
En todas estas actuaciones se evidencia que la Marea ha contado con la opinión de los vecinos una vez que se desataron las protestas y no de manera previa a la definición de los diversos proyectos y actuaciones.

Las obras municipales chocan con la falta de acuerdo con los ciudadanos