
La Universidad de A Coruña acoge cada año a más personas con algún tipo de discapacidad que optan por cursar una carrera superior. Este curso, un total de 146 personas con alguna minusvalía se matricularon en la entidad coruñesa, 20 más que los registrados hace dos años. Así lo destacaba ayer el propio rector, Xosé Luis Armesto, que valoró el trabajo realizado por la Universidad para avanzar en la integración de este colectivo.
En esta línea, el rector firmó un convenio marco con el presidente de la Federación de Persoas Xordas de Galicia, Feliciano Sola, para desarrollar actuaciones en favor de este grupo en el seno de la comunidad universitaria. Así, Armesto explicó que colaborarán en el servicio de intérpretes para personas sordas, en realizar campañas de sensibilización sobre la problemática y en la realización de cursos de formación básica en lengua de signos para los profesores de la universidad.
colaboración
La firma de ayer actualiza y renueva un acuerdo que ya estaba en vigor desde 1993, como recordó el propio Sola, que agradeció la “disposición, voluntad y apoyo de la universidad” para las personas con alguna discapacidad sensorial.
En este sentido el rector recordó que la Universidad cuenta, desde 2004, con una Unidad de Atención á Diversidade, que presta apoyo a las personas disminuidas que lo soliciten. Así, señaló que el año pasado hubo tres solicitudes de estudiantes universitarios que demandaron este servicio por padecer una discapacidad auditiva, y otros ocho por otro tipo de problemas.
Sola abogó por una modificación en el sistema educativo para que las personas sordas pudieran salvar sus dificultades para la comprensión de la lengua escrita que, asegura, son muchas. n




















