“Cuando esté en A Coruña, voy a vivir muchas emociones”

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Juan Carlos Valerón, de la UD Las Palmas, volverá a jugar el domingo en el estadio de Riazor, 232 días después, ante el Deportivo de La Coruña, el equipo que defendió las 13 temporadas anteriores, en el partido que abrirá la segunda vuelta de la categoría de plata del fútbol español.

El jugador isleño será el centro de atención en el encuentro que medirá a sus dos últimos clubes, y la expectación es tal por su regreso que ha eclipsado la relevancia del propio encuentro, en el que el líder recibe al séptimo clasificado, separados ambos por cinco puntos.
Después de 429 partidos de Liga (390 en Primera División y 39 en Segunda) vistiendo la elástica blanquiazul, el ‘Mago de Arguineguín’ se enfrentó el pasado verano al conjunto deportivista por primera vez.
Pero aquel duelo no tuvo nada que ver con el que afrontará el domingo, puesto que el choque de la primera jornada de Liga tuvo lugar en tierras canarias, mientras que este enfrentamiento supondrá su regreso al que fue su ‘hogar’ durante más de un tercio de su vida.
‘El Flaco’ dio ayer una rueda de prensa en la que comenzó a imaginar lo que vivirá este domingo, cuando regrese a capital herculina, siete meses y medio después de consumar el descenso a Segunda con el conjunto deportivista tras perder por 0-1 ante la Real Sociedad.
“Seguro que cuando esté allí, voy a vivir muchas emociones”, manifestó el veterano futbolista, que es uno de los jugadores de la historia más queridos por la afición blanquiazul.

no dejarse llevar
El de Arguineguín espera que todos los recuerdos que le vendrán a la mente “no me influyan una vez que empiece el partido”, y tratará de asumir “con naturalidad y normalidad, como soy yo” los momentos de añoranza que le esperan antes del choque.
“He dejado muchos amigos allí, fueron muchos años en Coruña y momentos que seguiré llevando en el corazón para el resto de mi vida”, declaró, pero insistió en que una vez sobre el verde “trataré de estar concentrado en el partido y ayudar a la Unión Deportiva”.
No sorprendió a nadie al asegurar que si marca, no lo piensa celebrar.
“Es normal, no creo que celebre un gol en Riazor como lo haría en cualquier otro campo y ante otro rival”, reconoció el que fuera internacional con la selección española.
De su exequipo, el mediapunta insular comentó que “lleva unas cuantas jornadas sin ganar” y que en Segunda está “todo muy igualado”, pero recordó que el conjunto deportivista está “bien trabajado tácticamente”, que deja “muy pocos espacios”, que posee en su plantilla a jugadores de calidad “que aprovechan las ocasiones” y que, también, “se maneja bien a balón parado”.
El veterano futbolista considera que si Las Palmas ganase en Riazor “no sería determinante, pero nos reforzaría anímicamente”, tras haber empezado el año con dos empates, pero admitió que el equipo amarillo busca “una regularidad” que no ha encontrado, una dinámica que también sufren otros equipos, “a los que les cuesta ser superiores a los demás”.

elogios a lendoiro
Valerón también se refirió a Augusto César Lendoiro, su presidente en el Deportivo, con el que hay “opiniones para todos los gustos”, pero subrayó la “suerte” que tuvo de conocerle y que mantuvo una relación “buena e íntima”.
“Hizo cosas muy buenas, ganando títulos, y la gente está muy agradecida por lo que le dio al club”, argumentó el jugador del conjunto canario.
El mítico dorsal 21 es, precisamente, el único futbolista de la plantilla insular que ha participado en los 21 partidos de la primera vuelta. Ningún otro ha contado tanto para Sergio Lobera esta temporada.
“Me encuentro fuerte físicamente y preparado para lo que quiera utilizarme el entrenador”, comentó Valerón, quien parece un incombustible pese a su edad y, al igual que en las últimas campañas en la plantilla herculina, también es indispensable en el proyecto de Las Palmas.
A sus 38 años, la experiencia de Valerón sigue siendo imprescindible tanto dentro como fuera del césped. Aquella fatídica noche del 1 de junio de 2013 no pudo reprimir las lágrimas por la derrota de su equipo que suponía el descenso, y porque sabía que era su último partido en el estadio de Riazor como blanquiazul.
El próximo domingo volverá a jugar en el mismo escenario, pero con la camiseta de su club de origen. Será lo más parecido a un partido homenaje, pero con tres importantes puntos en juego.

“Cuando esté en A Coruña, voy a vivir muchas emociones”

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